Los tiempos han cambiado, vaya que han cambiado, más de una vez en las añoradas charlas de las que hoy el COVID nos ha
alejado hemos comentado la simplificación de los modos y formas, las mismas charlas se ven contaminadas por la atención a los mensajes en el teléfono celular que irrumpe lo mismo en un café que en la solemnidad de una ceremonia religiosa, es por eso que por su expresión taurina y por muchos detalles dentro y fuera del ruedo, aunque algunos contrastantes admiro a Morante de la Puebla, el Maestro ha expresado abiertamente su admiración por el toreo de Joselito “El Gallo”, en el ruedo ha traído al presente recuerdos de “Gallito” como el quite del Bú, o el cite del cartucho, torea con el estoque enfundado en su muleta, su
montera es una reminiscencia de las usadas por el Guerra o Lagartijo a finales del siglo XIX, sus ternos son toda una expresión artística, estos detalles visten y realzan su toreo representando un clasicismo en extinción, lancea a la verónica con una lentitud pasmosa y remata con una media digna de inmortalizarse por los mejores artistas, el torero se encuentra en estado de gracia, el que espero dure mucho tiempo, se puede esperar una gran tarde cuando un torero llega sonriendo al patio de cuadrillas y esto ha sido el factor común del de La Puebla en sus últimas presentaciones, Morante ha movido la fiesta, como todos los de su corte provoca pros y contras, sus declaraciones, sus broncas en el ruedo, el ganado que lidia, su promoción en anuncios como autobuses y paradas de estos o en estaciones del Metro, todo crea una atmósfera de expectación que puede explotar en un detalle torero, en una gran faena o un petardo, bien por la fiesta.
Y bien por los nuestros, Arturo Gilio tuvo una buena tarde en Santoña con el lote menos propicio de los de Espartaco, en su primero perdió las dos orejas al fallar con el estoque lo que no impidió el reconocimiento de los cantábricos que con cerrada ovación lo llamó al tercio, por desgracia sufrió una aparatosa voltereta que le ha ocasionado un recrudecimiento de una lesión de la columna cervical de la que ya se venía recuperando y que lo lleva a perder algunas fechas, y quien esta muy puesto es el también mexicano Isaac Fonseca, después de triunfar en el circuito de novilladas de Madrid ha tenido el día de ayer una gran tarde en Villa Seca de la Sagra logrando la puerta grande.
LA ANÉCDOTA
Como en los thrillers cinematográficos, los triunfos y las tardes de Morante parecieran de esas escenas en donde uno de los protagonistas provoca la presencia de su Némesis, meses atrás Morante buscaba con sus declaraciones sacar de su selectividad para torear a José Tomás, hoy en un mundo taurino en el que ya nadie se calienta esto pudiera ser la nueva edición de José y Juan, o Juan y José de principios del siglo XX uno declarado admirador de Joselito y el otro de la cuerda del de Triana, una rivalidad amistosa como la de aquellos grandes, solo en el ruedo, en una de las corridas guadalupanas me tocó ver en el callejón al de La Puebla tocado con una chapela, su mata abundante de cabello y tremendas patillas y barba rematadas por un cañamón saludando con afecto al de Galapagar y disfrutando de su faena, la verdad es que ese sería un mano a mano para la historia y para bien de la fiesta, tengo la seguridad que a su anuncio se despertarían las pasiones y vendrían de nuevo las discusiones a las mesas, lo confieso, en lo personal estaría dividido.
LAS EFEMÉRIDES
Un día como hoy nace en la dehesa de La Punta su ganadero Francisco Madrazo, en 1893 se inaugura la hermosa plaza de Salamanca, España. En 1929 el maestro Fermín Espinoza “Armillita” sufre la única cornada de su carrera por un toro de Manuel García Aleas, en 1948 nace en Albacete el maestro Dámaso González, en 1955 se inaugura la Plaza de Sabinas, Coahuila con un mano a mano entre Humberto Moro y Amado Ramírez y toros de Juan Aguirre, en 1960 Jorge “El Ranchero” Aguilar se lleva la oreja de oro en Tijuana, en 1977 Guillermo Capetillo debuta en la Plaza México alternando con Jorge Gutiérrez y Jesús Jiménez “Chicuelín” y ganado de San Felipe Torresmochas, el mismo día Rafael Gil “Rafaelillo” obtiene la oreja de oro en Tijuana, alternando con el Maestro Manolo Martínez, Adrián Romero, Guillermo Montero, Carlos Serrano “El Voluntario” y Cruz Flores, toros de Trincheras, en 1983 confirma en la México José Lorenzo Garza de manos del infortunado Christian Montcouquiol “Nimeño II” llevando por testigo a César Pastor y ganado del Ing. Mariano Ramírez, en 1993 con el toro “Banquero” de Álvaro Domecq José Ortega Cano concede la alternativa a Pepín Liria llevando por testigo a Juan Serrano “Finito de Córdoba”.
¡Hasta la próxima!