El agente fue detenido el pasado 14 de agosto. (ARCHIVO)
Se llevó a cabo la audiencia contra un ex elemento de la Policía Municipal de Saltillo y se determinó que este mismo mes se determine la apertura a Juicio Oral, donde podrá emitirse una sentencia por el delito de secuestro.
Fue bajo la causa 1617/ 2019 y 1623 /2019 en el Centro de Justicia Penal en contra de Arturo “NN” y Edgar “NN”, este último, ex elemento de la Policía de Saltillo, quien emprendía esta actividad ilegal para reclutar gente bajo amenazas y de esta forma obligarlas a pertenecer a la delincuencia organizada.
El delito fue integrado como secuestro agravado por haberse cometido en grupo de más de dos personas y en el caso del elemento por ser servidor público de una dependencia de seguridad.
null Detienen a tres por secuestro de conductor en SaltilloTras llevarse a cabo la audiencia que la juez de control difirió la audiencia, por lo que será el 25 de noviembre que se establezca la reapertura a Juicio Oral.
Será en ella para que se lleve a cabo la evaluación de las pruebas presentadas por el Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado (FGE), y se determinará una sentencia en su contra.
De acuerdo a la carpeta de investigación, fue el pasado 14 de agosto que dos personas fueron detenidas por elementos de Fuerza Coahuila por narcomenudeo en la colonia Federico Berrueto Ramón de Saltillo, las cuales señalaron a Edgar "N" y Arturo "N" de amenazarlos de muerte para trabajar como "halcones"..
Tras la denuncia, se les realizó un peritaje psicológico a los detenidos, donde se comprobó que ambos presentaban características de haber sido amenazados, por lo que se abrió una carpeta de indagación contra Edgar "N" y Arturo "N".
La carpeta arrojó elementos suficientes para girar una orden de aprehensión en su contra.
Durante esta detención se localizó a una tercera víctima mujer, no obstante, ésta no fue considerada dentro de este proceso.
Por lo que corresponde a las primeras dos personas que se vieron afectadas, trascendió que una de ellas estuvo secuestrada siete días hasta que aceptó trabajar en esta célula delictiva, la cual se ostentó bajo operaciones de un grupo delincuencial radicado al noreste del país.