Invita el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a los coahuilenses a ser cautos con los recalentados.
El recalentado de Año Nuevo es una tradición entre las familias y en este contexto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila hace algunas recomendaciones a la población para evitar problemas de salud ya que las grasas de origen animal son altamente perjudiciales.
La institución señala que recalentar los alimentos en aceite o manteca es un hábito que puede perjudicar la salud, sobre todo cuando se trata de comida que ya de por sí tiene grasa (como los tamales), por lo que se recomienda utilizar el comal sin aceite, el horno de la estufa, microondas o el "baño María".
Diana Chávez, coordinadora de medicina familiar del Hospital General de Zona (HGZ) 7 del IMSS en Monclova, explicó que las grasas de origen animal son altamente perjudiciales para el organismo, por lo que es importante estar conscientes de la necesidad de llevar una sana alimentación.
Entre las principales recomendaciones destacó no exceder el consumo de carnes rojas y privilegiar el de carnes blancas, evitar los condimentos y los alimentos industrializados e ingerir abundantes ensaladas.
Además, exhortó a los coahuilenses a ser cautos con los recalentados, pues si bien las carnes blancas como el pavo y el bacalao son una excelente opción de alimentación, prácticamente pierden sus beneficios al freírlos una vez transcurrida la cena de Año Nuevo; lo mismo ocurre con los romeritos, acelgas y con cualquier tipo de alimento.
También señaló que las porciones no deben ser de tamaño superior a la palma de la mano y aún con esa premisa, se deben tener en cuenta las indicaciones del plato del bien comer.
Chávez destacó que el clásico ponche se convierte en un excelente antigripal gracias a la cantidad de cítricos que incluye en su preparación; sin embargo, también es conveniente no exceder las cantidades de azúcar, sobre todo en aquellas personas que padecen diabetes o hipertensión.
Otra sugerencia es masticar perfectamente los alimentos hasta pasarlo casi líquido para de esta forma poner a trabajar al cerebro, a fin de que mande la orden de la satisfacción.