Un hombre fue rescatado de entre los escombros y trasladado a un hospital luego de registrarse una explosión en un domicilio del fraccionamiento San Armando de la ciudad de Torreón.
Los hechos se ocurrieron alrededor de las 9:30 de la mañana del pasado viernes en la vivienda marcada con el número 23 de la cerrada Canela de dicho sector habitacional.
La persona herida fue identificada como Manuel de Jesús, de 30 años de edad, con domicilio en la colonia Nuevo Torreón.
Fuentes de seguridad informaron que los vecinos del sector detectaron un fuerte olor a gas y procedieron a reportarlo al personal del lugar.
De inmediato, un trabajador acudió a revisar el domicilio y cuando ingresó, se generó la explosión.
Presuntamente, el accidente se debió a una fuga de gas en la tubería y al acumulamiento del combustible, ya que el tanque estacionario se encontraba intacto.
La onda expansiva dañó las ventanas de los domicilios aledaños y de los ubicados en la acera de enfrente, así como los cristales de algunos carros.
De inmediato se solicitó la presencia de las corporaciones de rescate y seguridad de la ciudad, por medio de una llamada telefónica al sistema estatal de emergencias 911.
Paramédicos de la Cruz Roja y personal de Bomberos y Protección Civil, utilizaron equipo hidráulico para rescatar de entre los escombros al empleado.
Quemado
Posteriormente, se procedió a su traslado a un hospital de la ciudad, con quemaduras de primero y segundo grado en el 50 por ciento de su cuerpo, así como con varias posibles fracturas.Elementos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), se encargaron de acordonar el área.
Al lugar también acudieron agentes de las distintas corporaciones estatales, así como efectivos del Ejército Mexicano, quienes prácticamente sitiaron la cerrada.
Personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General del Estado de Coahuila (FGEC), se entrevistó con los vecinos y levantó un informe sobre lo sucedido.
El domicilio afectado fue acordonado para evitar el paso de las personas, ya que tras la explosión se derrumbó la fachada y aún existe riesgo de colapso debido a los daños a la estructura.
Las autoridades competentes se encargarán de deslindar las responsabilidades y de evaluar los daños materiales tras el incidente.