Antier se llevó a cabo la séptima asamblea en el ejido La Goma a las 13:00 horas con la finalidad que los ejidatarios de esa demarcación votaran si están a favor o en contra de que su comisariato ejidal signara un acuerdo de voluntades consistente en comprometerse a no emprender acciones legales, que para efectos se refieren a la promoción de recursos de amparo, que puedan entorpecer el inicio de las obras respectivas para el proyecto de Agua Saludable.
Como se recordará, Agua Saludable es la propuesta del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para dotar a La Laguna de una fuente de abastecimiento del vital líquido sin el venenoso arsénico que se encuentra en los pozos profundos de zona y que hoy proveen a más de millón y medio de habitantes. El objetivo es potabilizar 200 millones de metros cúbicos de los 900-1000 millones que suelen correr anualmente por el río Nazas desde la presa acumuladora Lázaro Cárdenas, sito municipio de Indé, Durango, hasta la presa reguladora Francisco Zarco -Las Tórtolas- que borda a Cuencamé y Lerdo.
Los ejidatarios de La Goma, los últimos que no han aceptado del todo a Agua Futura, votaron 31 en contra versus 25 a favor de que se firmara este acuerdo de voluntades que significa que nadie puede recurrir a la justicia federal para revisar si los derechos de cualquier presunto afectado por esta solución que el presidente López Obrador está ofreciendo para dejar de surtir agua venenosa al consumo humano y en cambio dotar a todos de un abastecimiento del vital líquido sin complicaciones de algún químico venenoso como el arsénico que envenenara a la población.
Al final de cuentas estamos en la misma trampa. Cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador condicionó la realización de la obra a los gobiernos estatales que más valía que nadie acudiera a argucias legales como la solicitud de amparos que trajesen aparejadas la suspensión provisional del acto reclamado, en este caso las mismísimas obras concernientes a Agua Saludable.
El caso es que esta condición es casi casi tramposa por parte del presidente, como ya se había señalado en este espacio. El sólo hecho a condicionar la obra de más de once mil millones de pesos a que está no sufriera ningún escollo jurídico es exactamente en la misma proporción de su condicionante, el atractivo de buscar detener la obra, tal como ahora sucede, por cualquier medio con tal de presionar a los gobiernos locales para sacar raja del tema.
Primero fue el lunes y dos días después donde finalmente votaron para "rechazar la obra" los ejidatarios de La Goma para que la presa derivadora se construya en sus territorios no obstante que lo que es propiamente el lecho del río donde debe edificarse esta construcción parte de la solución de Agua Saludable corresponda a la Nación más allá de la naturaleza de las tierras ejidales, ahora resulta que la molestia de 31 ejidatarios puede ser suficiente para impedir que más de 11 mil millones del presupuesto federal sean aplicados en la región, mayormente en el estado de Durango.
El lunes se pasaron las horas donde funcionarios federales y locales, con la presencia del mismísimo gobernador José Rosas Aispuro Torres tratando de convencer por las buenas a los renegados de La Goma que dejaran de oponerse al proyecto. Quizá por eso Rosas Aispuro no fue antier de manera personal el "fracaso" de dicha labor de convencimiento.
La realidad es que es hora que el Estado Mexicano utilice todas las herramientas que la ley le proveé para seguir avanzando. Se han licitado ya parte de las obras por lo que la espada de Damocles que el presidente advirtió por ahora no está en el horizonte inmediato para suspender la obra, pero el poder que tiene Andrés Manuel es tal que mañana la esperanza de Agua Saludable se puede ir al cesto de la basura si su voluntad así lo decide.
No es justo que 31 personas por sus derechos den al traste a la solución del agua envenenada de arsénico, así sean del área social. Votos hay que hacer porque el presidente no cambie entonces de parecer y que ultimadamente, para hacer Agua Saludable se agoten todas la vías necesarias legales, para que el plan se concrete. Hay que estar al pendiente entonces.