Para muchos degustar un vino puede ser una cuestión aparentemente complicada y solo permitida para grandes conocedores con un refinado olfato y un gusto altamente entrenado; pero la verdad es que no es así.
Degustar un vino implica simplemente disfrutar el sabor único que viene en cada botella. Claro que existen algunos protocolos mínimos que pueden hacen esta experiencia un poco más placentera.
El primer punto a considerar es el momento de la compra. Independientemente del precio, no siempre el vino más caro será el de mejor sabor. Hay que recordar que hay países con una gran tradición vinícola como España, Francia, Argentina, Chile, Portugal y por supuesto México entre muchos otros más.
Una vez que nos decidimos por alguna región en particular y su tipo (blanco, tinto o rosado), es importante revisar la etiqueta. En ella se nos revelan algunos datos interesantes, por ejemplo, el año de la cosecha, que puede indicarnos si es un vino joven o quizá ha sido añejado por más tiempo para darle mayores propiedades.
Otro aspecto que se revela en la etiqueta es la región de cada país de donde proviene, la casa productora o bodegas, así como su denominación de origen, que es una especie de garantía de que el producto que se elabora en esa región ha sido reconocido a nivel mundial.
Es importante revisar que la botella contenga en alguna de las etiquetas el número de serie y su lote, lo cual es un aspecto más para garantizarnos que el productor lleva un control de calidad en cada producto.
Algunas etiquetas mencionan el tipo de uva con el cual ha sido elaborado el vino, y de esta variedad dependen muchas de las notas que se nos presentarán durante su degustación. Cada uva tiene sus propios sabores y virtudes, por lo que se recomienda darse el tiempo para ir conociendo las notas de cada variedad hasta descubrir aquellas que sean más agradables a nuestro paladar.
Si no se conoce mucho sobre las uvas y sus características, es recomendable leer la etiqueta posterior, muchas veces el productor agrega algunas notas sobre las características principales del producto.
Finalmente hay que revisar que la botella no tenga marcas de escurrimiento del producto, de ser así indica que el producto no se ha manejado bajo las condiciones necesarias para ser degustado y mucho menos obsequiado.
Lo más importante es darse la oportunidad de ir conociendo poco a poco, sin prisa, pero sobre todo compartirlo con moderación al calor de una cálida reunión con la familia o con los buenos amigos…¡Salud!
victor.elizalde@iberotorreon.edu.mx