Colectivo. Intrumentistas laguneros no abandonan su arte sonoro y buscan nuevos lenguajes en la improvisación.
En su libro Improvisando. La libre creación musical (Turner, 2012), el compositor francés Wade Matthews escribe: "...el improvisador comparte su proceso creativo con el público en el acto, está creando la música en ese preciso instante y lugar, y esos tres elementos (el público, el momento y el lugar) tienen mucho que ver en la creación".
Con una idea similar, el maestro Omar Padilla y un grupo de músicos laguneros, decidieron abrir su escucha a las voces de la improvisación y ejercitar una técnica distinta para llegar a la creación sonora en la pandemia.
Así, el Colectivo de Improvisación de La Laguna, se ha reunido desde octubre pasado en la Casa de la Cultura de Matamoros. Sin embargo, debido a la segunda olas de contagios por COVID-19 que afectó a La Laguna, tuvieron que parar y tomar las clases en línea. El grupo volvió a los ensayos presenciales apenas al inicio de este año, aprovechando el contexto actual para dar amplitud a su escucha y encontrar nuevos lenguajes.
Acompañado por los músicos José de Jesús Salazar y Gustavo Mendoza, Omar Padilla comentó que el objetivo del Colectivo fluye sobre el pentagrama de la libre creación. Se trata de romper mitos, prejuicios, barreras, malentendidos.
"En muchas ocasiones, la música se suele entender como algo que está rígido, muy sólido, donde la improvisación no cabe (sobre todo en la música que llamamos clásica). Y no, en realidad la improvisación siempre ha sido parte importante, generativa para la música, sea clásica, ranchera, cumbia, de todo. Nosotros nos enfocamos en el jazz, pero también abarcamos estilos principales de otros géneros".
El Colectivo de Improvisación de La Laguna cuenta con músicos de distintos lugares de la región: Torreón, Gómez Palacio, Ciudad Lerdo, Matamoros. Entre ellos, se forma un mosaico de expresiones musicales que abarcan todos los géneros. Aunque el jazz sea punto de partida, no significa que el aprendizaje de la improvisación sea hermético.
"Creo es que desde lo que hacía John Cage a partir del silencio. Pero es entender el silencio no como algo vacío, sino algo que tiene mucho que decirnos, algo que también tenemos que aprender a escuchar, aprender a escuchar".
Con esta idea, los músicos realizan una serie de ejercicios donde su interpretación nace desde la escucha. Es decir, en lugar de deambular nota por nota, los artistas se cuestionan el sonido de los demás instrumentos. A partir de esa escucha, el creador puede idear su propia propuesta, y crear un diálogo.
La improvisación es una práctica presente en el día a día de todo ser humano. Incluso la propia vida es una improvisación; nadie conoce las inclemencias que depara el día o el momento exacto de su muerte. Se puede tener un manual o una escaleta para organizarse, pero la decisión final será fruto de lo que acontezca al momento de ser tomada. "La improvisación no es exclusiva del jazz" y tampoco de la vida.
Otro objetivo es que cada instrumentista encuentre su propio sonido, similar a esa exploración de los escritores que buscan su propia voz, su propio estilo, su propia identidad.
"Ya sé tocar un instrumento, ya sé tocar las escalas, me sé las escalas, me sé la técnica, todo, pero ¿qué digo? ¿Qué hago con lo que sé? ¿Qué propongo, de qué hablo? En ese sentido, la improvisación nos abre a encontrar esta materia que necesitamos para poder expresarnos con nuestro propio sonido".
Actualmente, en su formato presencial, el Colectivo cuenta con alrededor de 12 integrantes. Entre ellos se encuentran José de Jesús Salazar y Gustavo Mendoza, quienes aseguraron haber encontrados nuevos caminos sonoros por los cuales trasnsitar y contemplar los edificios de la creación y el autoconocimiento.
El Colectivo de Improvisación de La Laguna es apoyado por le programa Jóvenes en la Cultura de la Secretaría de Cultura de Coahuila. Como producto final, el grupo contempla tener una presentación en Saltillo durante el mes de marzo. Y después, se pretende conseguir otro tipo de apoyos para continuar con el proyecto.