Los vecinos manifestaron su confianza a la autoridad municipal encabezada por Piña y por ningún motivo se permitirá la invasión. (EL SIGLO DE TORREÓN)
En el ejido Guadalupe Victoria del municipio de Matamoros, dos familias decidieron ampliar sus viviendas sin importar que invadían la vía pública ni la afectación provocada a los vecinos.
Los habitantes de dicha comunidad confían en la intervención de las autoridades y que se haga respetar la ley; sin embargo, hace días, representantes del Ayuntamiento estaban por derribar parte de la arbitraria extensión, pero una llamada telefónica de "no se sabemos de quien", detuvo la orden.
En efecto, hace dos semanas inició la construcción de una barda sobre una de las calles del ejido, por lo que vecinos afectados se trasladaron a la presidencia de Matamoros para entrevistarse con el alcalde Horacio Piña, pero fueron recibidos por el secretario del Ayuntamiento, Salvador Vega.
El representante del Ayuntamiento fue enterado de lo ocurrido a través de una carta proporcionada por los afectados, en la cual le comunican que de manera descarada y fuera totalmente del marco de legalidad, esas dos familias se adueñaron de un pedazo de la vía pública, argumentando que el asunto fue analizado y aprobado en una asamblea "pinabetera", con participación solamente de 22 ejidatarios, cuando siempre deben ser más de 100.
De manera inexplicable, el comisariado ejidal dio luz verde a la pretensión y se ha mantenido al margen, ante tal arbitrariedad.
Tomando en cuenta dicha postura, los vecinos del ejido Guadalupe decidieron solicitar la intervención del alcalde Piña, quien en todo momento ha sostenido que nada ni nadie debe estar por encima de la ley.
Incluso, al ser enterado el representante de Urbanismo y Obras Públicas del Municipio, sostuvo que efectivamente se trataba de una invasión, pues en cualquier momento sobre ese terreno pueden iniciar trabajos de introducción de drenaje o de la carpeta asfáltica, indicaron los afectados, quienes agregaron que no se puede permitir un acto como el citado, pues al rato alguien puede invadir cualquier terreno ajeno.
El jueves a temprana hora, representantes del municipio se presentaron en el ejido para demoler lo construido haciéndose acompañar por elementos del Grupo de Reacción Operativo de Matamoros; sin embargo, cuando iban a proceder, quien encabezaba el movimiento recibió una llamada ordenando detuvieran todo y, sin dar explicación alguna, se retiraron.
El sábado se les informó a los vecinos afectados, que le darían un plazo de 15 días a esas familias para que se abstuvieran de seguir con esa construcción, aunque se presume que el asunto exhibe tintes políticos.
Los vecinos manifestaron su total confianza en la autoridad municipal encabezada por Horacio Piña y que por ningún motivo se permitirá dicha invasión que representa un serio atentado a la ley escrita en Coahuila, concluyeron.