Como violatorio a sus derechos humanos, a la privacidad, al libre tránsito y hasta una discriminación, es como considera el Presidente de la Academia Interdisciplinaria de Juristas de México Rafael Rivas la propuesta del secretario de Gobierno de Durango, Héctor Flores de exigir a los paisanos un certificado de vacunación antiCOVID al ingresar a la entidad como medida para frenar la propagación del virus, la cual ha ido en aumento. (ARCHIVO)
Como violatorio a sus derechos humanos, a la privacidad, al libre tránsito y hasta una discriminación, es como considera el Presidente de la Academia Interdisciplinaria de Juristas de México Rafael Rivas la propuesta del secretario de Gobierno de Durango, Héctor Flores de exigir a los paisanos un certificado de vacunación antiCOVID al ingresar a la entidad como medida para frenar la propagación del virus, la cual ha ido en aumento.
En días pasados, el funcionario del estado, sugirió en una reunión que sostuvo con alcaldes, pedir a los paisanos dicho documento no como un requisito de entrada sino para mayor tranquilidad a la población.
Sin embargo, dicha propuesta no fue bien recibida por algunos organismos, como lo es la Academia Interdisciplinaria de Juristas de México, quien consideraron que el hecho pudiera incluso exponerlos a malos tratos y extorsión.
“Muy preocupantes las declaraciones del Secretario General de Gobierno de Durango, Héctor David Flores Ávalos, quien pretende que mediante filtros y controles, se exija exclusivamente a los paisanos que nos visitan de Estados Unidos, presenten su certificado de vacunación antiCOVID”.
Rivas expuso que el establecer filtros y controles en calles y carreteras, para preguntar o pedir un certificado de vacunación a los paisanos, cuando ya ingresaron en forma legal a nuestro país, bajo los controles que indica la propia Secretaría de Salud del Gobierno Federal, representa una violación a los derechos humanos a la privacidad, a su libre tránsito y a la no discriminación, pues el Gobierno del Estado de Durango, no puede establecer filtros con dicho fin.
Detalló que el hecho pudiera caer en un acto de discriminación, dado que a nadie más, salvo a ellos en particular, se dirige dicho acto de molestia, “ni siquiera a extranjeros que nos visitan, lo cual prohíbe nuestra Constitución Federal, en sus artículos 1°, 6° y 11, y que desde luego, también viola el artículo 16 de la misma, pues no podrá representar un acto de molestia debidamente fundado y motivado, y menos emitido por autoridad con facultades concretas para ello”.