Tras las precipitaciones se registra una gran laguna en la colonia Carlos Herrera de GP. (GUADALUPE MIRANDA)
Por ligeras que sean las lluvias que se presenten en la región, la colonia Carlos Herrera es uno de los sectores que por años ha resultado afectado. Prueba de ello son las modificaciones que han realizado los vecinos así como los daños en sus calles.
Luz es una de las vecinas cuya vivienda queda prácticamente frente a una gran laguna que se forma sobre la calle Enrique Unzueta del citado sector. Este encharcamiento permanece por días enteros, convirtiéndose en un foco de infección para los habitantes cercanos.
Debido que ante las mínimas lluvias, el agua lograba meterse "hasta la cocina", los vecinos se vieron obligados a modificar sus banquetas, levantándolas por lo menos 50 centímetros para evitar las olas que se originan con el paso de los automóviles.
Por año, los vecinos han solicitado atención a las autoridades sin éxito alguno. Las lagunas, según comentó la vecina afectada, alcanzan varias cuadras, lo que no permite un fácil acceso a su vivienda. "Por ejemplo, los taxis cuando recogen pasaje, se meten a la cochera para que suba la gente", comentó Luz, sin que dicha situación le genere molestia pues es lo que originan las lluvias.
Otros habitantes de este sector, además de levantar su banqueta, colocaron algunos bordos frente a sus puertas principales, aunque en ocasiones no ha sido suficiente. La avenida Independencia de este sector, ubicada a espaldas de la Enrique Unzueta, así como la calle Segunda, son algunas de las vialidades que con las lluvias reflejan las malas condiciones en las que se encuentran.
Los hoyancos se convirtieron en pequeñas lagunas, lo que complica el caminar de los vecinos y la circulación de los automovilistas. Los daños se vuelven mayores debido a que el agua de lluvia que se acumula daña la carpeta asfáltica.