La ailurofilia es el amor por los gatos o felinos, la palabra proviene del griego ailuros que significa gato y philos que se traduce como amor. Esta palabra es contraria a ailurofobia, que es el miedo o la repulsión a los gatos u otros felinos.
Este amor por los gatos va acompañado por los sentimientos de admiración fascinación y placer que se siente al cuidarlos y gozar de su compañía. En la gran mayoría de los casos, este cariño, no desaparece con el paso del tiempo.
Este amor por los gatos no debe confundirse con el síndrome de Noé., una patología que lleva al enfermo a querer acumular todo tipo de animales de compañía, llegando al punto en que le resulta imposible tener un cuidado adecuado de estos.
Quienes tienen ailurofilia poseen un gran sentido de respeto, amor responsabilidad y compromiso con los felinos Por un lado existen los amantes de los gatos, que adoptan uno o dos y buscan objetos personalizados inspirados en ellos. Pero también hay casos más extremos de personas que adoptan, compran o recogen de la calle una gran cantidad de gatos lo que hace imposible la convivencia con otras personas que no tengan su mismo gusto.
Las personas que se sienten atraídas por los gatos son en general personas reservadas, independientes y algo impredecibles, por lo general son más solicitados a eventos sociales tal vez porque no siempre asisten, y su asistencia es muy valorada, son muchos más propensas a relacionarse con otras personas que también tengan gatos. Odian seguir indicaciones, les gusta moverse a su tiempo en sus términos y sin sentir presión.
En el amor disfrutan su soltería, no le temen a la soledad, cuando tienen pareja son muy entregados pero mantienen sus reservas, son muy cautelosos.
Disfrutan su espacio, aman el disfrutar una tarde solos, en compañía de un libro o en general se inclinan más a temas como ciencia ficción.
Buscan lugares pequeños para vivir, ya sean departamentos o prefieren vivir en las ciudades.
A los dueños de los gatos les es más fácil decir cuando están cansados o tristes o felices decir no tienen mucho problema expresar sus emociones positivas o negativas.
En general los amantes de los felinos son independientes, precavidos celosos de los espacios y un tanto misteriosos.
Y ahora para terminar una gota de filosofía: Tantas personas quejándose por estar solas, tantos animales en busca de compañía.