En contraste con octubre de 2020 cuando se inició una escalada de contagios de COVID-19 que derivaron en ocupaciones hospitalarias de casi el 94 por ciento, La Laguna recibe este mes con avances significativos en el proceso de vacunación y con una tasa mortalidad del 1. 69 por ciento. Hace un año además se encontraban suspendidas las clases presenciales en todos los niveles educativos de Coahuila.
Fiestas, celebraciones clandestinas y negocios fueron objeto de clausuras y dispersiones ante el temor de que el panorama se complicara más, lo que finalmente ocurrió entre noviembre y diciembre pasados.
En diciembre precisamente entró a escena el factor de la vacunación y la baja en eventos sociales, lo que derivó que para enero bajaran los fallecimientos