El gobernador José Rosas Aispuro Torres realizó un recorrido por las zonas cercas a la presa Guadalupe Victoria. (CORTESÍA)
En un recorrido sobre las zonas cercanas a la presa Guadalupe Victoria, el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro Torres, constató que no existe ningún riesgo para la población, aunque hasta el sábado al mediodía, registraba un 90 por ciento de su capacidad de llenado.
Sin embargo, el mandatario verificó que sus afluentes, los ríos Chico y Las Bayas, están incrementándose en sus corrientes, tomando en cuenta las lluvias que no cesan.
Aispuro precisó que están llegando a las presas 200 metros cúbicos por segundo de los cuales se están desfogando 50 metros cúbicos por segundo, pero, "debemos estar atentos si se llega a incrementar el caudal que llega a la presa, aumentar también el porcentaje de desfogue".
El mandatario mencionó que el monitoreo también se lleva a cabo en la presa Peña del Águila, la cual al igual que la Guadalupe Victoria, se está desfogando.
El recorrido también lo hizo a la presa Francisco Villa en el municipio de Poanas la cual representa un mayor riesgo por la cantidad de agua que está captando.
Rosas Aispuro dijo que las dependencias correspondientes del Gobierno del Estado deberán estar vigilando de manera permanente las condiciones en cada zona donde los caudales puedan subir, tanto para tomar las medidas preventivas correspondientes como para atender cualquier contingencia con prontitud.
Si bien las recientes lluvias representan un gran aliciente para la producción agrícola y el abasto de este líquido para la población, son también motivo de vigilancia para que no generen situaciones de riesgo en las zonas aledañas, indicó el gobernador del estado