Se recomienda que primero se limpien las superficies y, después se desinfecten.
Los mexicanos se toman muy en serio la limpieza. O, por lo menos, eso refieren casi la mitad de los connacionales encuestados para el Estudio Global de Cuidado del Hogar realizado por la empresa Nielsen, que arroja que 46% de las familias limpian su casa todos los días.
La encuesta revela que 24% realiza limpieza en las habitaciones con diferente frecuencia, por ejemplo, el baño y la cocina, con 89%, son los lugares a los que más atención se dedica.
Pero, en el afán de mantener pulcro el hogar se comenten muchos errores que tienen su origen en viejos mitos. Por ejemplo, se tiene la creencia de que, al mezclar dos o más productos, se mejora la calidad de la limpieza. No obstante, además de que esto es falso, puede incluso disminuir la efectividad de ambos.
Con el inicio de la contingencia sanitaria por el virus SARS-CoV2, a partir de marzo de este año en México se incrementó el uso de productos para la limpieza del hogar, principalmente el cloro, cuya demanda aumentó en 46%, según una encuesta realizada por la plataforma alemana Statista.
Sin embargo, al aumentarse el uso de estos productos se debe tener cuidado pues contienen cantidades de elementos tóxicos que pueden poner en riesgo la salud.
"Si se usa hipoclorito de sodio o dióxido de cloro, no debe mezclarse con ningún otro producto. En particular, esto aplica para los que contengan amonio. Al mezclarlos se genera un gas tóxico que nos puede dañar las vías respiratorias. Se deben leer siempre las etiquetas y hacer caso a las instrucciones de uso", alerta la maestra en Ciencias Químicas por la Universidad Nacional Autónoma de México, Diana Irene Contreras.
La especialista recomienda que si se utilizará cloro para desinfectar solo se emplee ese producto y no se le añada algún otro: únicamente el agua en las cantidades que establezca la etiqueta y siempre revisar cuánto tiempo tardan los productos en hacer efecto, qué cantidad debemos usar y por cuánto tiempo.
"Que mezcles un desinfectante con un limpiador no necesariamente te va a dar una mayor potencia. Al contrario, puede suceder que se disminuya el efecto de alguno de los dos, sobre todo el desinfectante", coincide el académico y doctor en Ciencias Químicas, David Quintanar Guerrero.
Explica que, al combinar la carga negativa de los limpiadores con la carga positiva de desinfectantes, al ser opuestas, se neutraliza el producto y se reduce la efectividad de alguno de ellos o de ambos.
Por ello los expertos destacan la importancia de diferenciar entre limpiar y desinfectar. Eso es porque, mediante el primer proceso, solo se quita la suciedad y polvo. Sin embargo, eso no significa que se maten bacterias. Por otro lado, con la desinfección sí se erradican microorganismos. Para una mejor efectividad recomiendan que primero se limpien las superficies y, después, se desinfecten.
Además, sugieren consultar la Lista N, que contiene los nombres, compañías y compuestos de cada producto que es recomendado para erradicar el SARS-CoV2, así como el tipo de superficie en el que se debe utilizar. Este listado está avalado por la Organización Mundial de la Salud y cumple con los criterios de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés).
En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) también emitió una guía de limpieza y desinfección, que se basa en el listado de la EPA y en la que establece que, además de esos procesos, se deben abrir ventanas y puertas para que haya ventilación y que no solo se desinfecten las habitaciones, sino todas las superficies que se toquen, como electrodomésticos, pantallas táctiles, manijas, puertas o barandales.
MITOS EN LA LIMPIEZA
¿Cuanto más desinfectante, mejor? Se deben seguir las recomendaciones de uso. Al usar mayor cantidad, solo se desperdicia el producto.
¿Desinfectar y listo? Se debe dejar que el producto actúe el tiempo recomendado. No se trata de ponerlo y quitarlo, debes permitir que actúe.
¿Limpiar y desinfectar es lo mismo? Limpiar implica remover la suciedad, pero eso no significa que se maten microorganismos. Primero, se debe quitar el polvo y la mugre. Y, después, desinfectar, lo que sí erradica los microorganismos presentes en superficies como pisos, estufa y mesa. No mezcles limpiadores y desinfectantes: ambos procesos requieres hacerlos por separado.
ERRORES COMUNES
Si bien en muchos establecimientos y hogares se ha optado por tapetes desinfectantes, Contreras y Quintanar señalan que, si bien forma parte de los protocolos de prevención, para que sean efectivos se tendría que cambiar continuamente la solución y evitar que queden secos, lo que no siempre ocurre. Por otro lado, señalan que hay geles antibacteriales que se sienten pegajosos y que algunas personas se lavan las manos enseguida para quitarse esa sensación. Sin embargo, esto sería un error porque cada que se toca otra superficie se erradica la función del gel.