Liverpool derrotó como visitante 2-0 al Leipzig en el partido de ida. (EFE)
El Liverpool y el Leipzig llegan hoy a la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones en momentos completamente distintos y mientras que el equipo alemán cuenta con una buena racha a favor del equipo de Jürgen Klopp está la renta del 2-0 de la ida.
Esa derrota ha sido la última permitida por el Leipzig que en la Bundesliga no pierde desde el 23 de enero. Desde entonces, en el torneo doméstico los dirigidos por Julian Nagelsmann han acumulado 6 victorias seguidas y han superado los octavos y los cuartos de final de la Copa de Alemania.
El Leipzig aspira al título de la Copa y también al de la Bundesliga, donde está solo dos puntos por debajo del Bayern y, de no ser por la derrota en la ida ante el Liverpool, se podría hablar de una situación casi ideal en estos momentos de la temporada.
Para el Liverpool, en cambio, la Champions es la tabla de salvación que le queda ya que está "tocado" de muerte en la Premier League, a siete puntos del cuarto puesto después de encadenar una de las peores rachas de su historia.
Anfield ha dejado de ser un fortín y los de Jürgen Klopp han caído en seis partidos en casa de forma consecutiva por primera vez desde la fundación del club. La última vez que perdieron tantos encuentros en casa durante una edición de la liga fue hace casi setenta años y terminaron bajando a Segunda división.
Esto habla de la poca seguridad que transmite Anfield, templo que ha sido conquistado en las últimas fechas por equipos mucho menos potentes como el Burnley, el Brighton y el Fulham.