En la población adulta mayor hay problemas de osteoporosis o comorbilidades como diabetes y sus complicaciones. (ARCHIVO)
Durante esta pandemia por el COVID-19 en la que se ha privilegiado el confinamiento, el mayor número de fracturas se ha concentrado en las personas de la tercera edad y niños y niña ya sea al realizar ejercicio o reparaciones en casa para entretenerse, reveló el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El jefe del servicio de Urgencias del Hospital de Traumatología, Ortopedia y Rehabilitación, Javier Espinosa Hernández, dijo que es muy común que en esta época de emergencia sanitaria, los adultos mayores sufran accidentes en la recámara o en el traslado hacia la cocina o el baño; mientras que los menores se lesionan en el patio de la casa.
Indicó que en la población adulta mayor hay problemas de osteoporosis o comorbilidades como diabetes y sus complicaciones: insuficiencia renal o vascular. "La fractura de cadera es la que prevalece en el adulto mayor, con un promedio de 2,500 casos al año, 95 por ciento de las cuales resuelven con cirugía", agregó. Mencionó que cuando las personas de la tercera edad llegan a recibir atención médica a las unidades de salud, "lo único que nos queda es practicar la cirugía lo más pronto posible para evitar complicaciones".
En las Unidades de Medicina Familiar se promueven acciones de prevención de accidentes en personas de la tercera edad, tales como uso de zapatos sin agujetas, que no se aloje en la planta alta; que no haya desniveles en el cuarto donde duerme, uso de bastón, entre otras, que permitan prever fracturas y por ende, cirugías
En el caso de los menores, el doctor dijo que el hecho de que sean inquietos los lleva a tener lesiones en extremidades superiores como brazo (codo), antebrazo (radio y cúbito), así como en extremidades inferiores: tibia y peroné, principalmente. Por su parte, la población joven experimenta fracturas múltiples a consecuencia de accidentes de alta energía por choque en bicicleta, motocicleta o automóvil, combinación con drogas o ingesta de alcohol, así como lesiones por proyectil de arma de fuego en riñas o asaltos.