
Carolina se dice tranquila, pero no satisfecha con la sentencia para el feminicida de su hija. (EL SIGLO DE TORREÓN)
Fueron dos años los que Carolina sorteó todos los obstáculos que se le presentaron para que se le hiciera justicia a su pequeña hija Milagros.
Sabe que, pese a conseguirlo su vida no será la misma sin ella, en su familia todo cambió radicalmente; perdió lo que más amaba, también perdió tiempo con sus otros dos hijos, su trabajo, pero dice que al fin tiene la oportunidad de buscar la paz que tanto necesita, aunque no está del todo satisfecha, pues buscaba que le dieran la pena máxima al feminicida y la sentencia fue de 42 años.
"Me siento más tranquila, aunque no del todo conforme, porque yo buscaba que le dieran los 50 años" dijo la joven madres, sobre la sentencia que se le dicto este jueves a Eduardo Saldaña, quien hace dos años aproximadamente terminó con la vida de Mili, en el municipio de Matamoros, Coahuila.
Como se recordará hace unos meses, en la primer sentencia un juez dictó fue de 23 años, lo cual indignó a Carolina, pues dice que de acuerdo a lo que estuvo investigando, el agresor tenía la posibilidad de salir en 12 o 15 años, por lo que presentó un recurso de apelación y este jueves le dieron una pena de 42 años, pero la contraparte, puede buscar la revocación de dicha sentencia, además de que al presentar buena conducta en el centro penitenciario, tendría la posibilidad de permanecer mínimo el 75 por ciento del periodo de condena y con la pena de 50 años, pese a tener ese beneficio estaría más tiempo encerrado.
"Me siento un poco aliviada, por que ahora si hay una gran diferencia, son casi 20 años más los que le están dando, pero yo hubiera querido que le dieran la pena máxima, que son 50 años para que estuviera más tiempo".
Carolina dice que, agradece a todos los colectivos que la apoyaron, pues comparte que al principio por no saber qué hacer, hubo omisiones de las autoridades judiciales en su proceso, pero quienes la orientaron la ayudaron a "derribar" las barreras hasta conseguir la justicia para su pequeña.
¿Qué sigue? y Carolina responde que, ocuparse de sus hijos, pues hay muchas cosas que por su edad desconocen de lo que pasó con su hermana y que en su momento tendrá que explicarles, pero el tiempo ayudará a toda la familia, incluyendo a sus padres y hermanos a asimilar lo que ha sucedido, pero se dice segura que su lucha no termina, pues seguirá haciendo activismo con los colectivos en la búsqueda de justicia de las víctimas de feminicidio y de desapariciones, esa justicia que comenta solo para unos cuantos llega.