HISTORIAS DE LA CREACIÓN DEL MUNDO.
Eva se quejó.
-Señor: no entiendo al hombre.
Como se ve, esto no es nada nuevo.
Poco después se presentó Adán.
-Señor: no entiendo a mi mujer.
Como se ve, esto no es ninguna novedad.
El Señor fue con el Espíritu. Le dijo:
-No entiendo a la mujer ni al hombre.
Respondió el Espíritu:
-Y yo no te entiendo a ti. ¿Para qué los hiciste?
Contestó el Señor:
-La verdad, no me entiendo.
¡Hasta mañana!...