Columnas la Laguna Columnas La Laguna Editorial

MIRADOR

ARMANDO FUENTES AGUIRRE (CATÓN)

CONFIESO QUE NO DEJÉ DE SORPRENDERME CUANDO ME HABLÓ AQUEL ELEFANTE.

Lector en mi edad infantil de fábulas morales, me acostumbré a que hablaran las zorras, los conejos, los gatos, los cocodrilos, las ranas, los ratones y una variada y numerosa fauna adicional, pero jamás había sabido de un paquidermo parlante. Me dijo:

-Es fama que los elefantes jamás olvidamos el mal que se nos hace. Oí acerca de un domador de circo que ridiculizó a uno al ponerle un tutú de bailarina de ballet, lo cual lo hizo objeto de la risa del público. Pasaron 50 años, y el elefante volvió a toparse con ese mismo domador. En plena función vació sobre él todo su contenido estomacal (bastante), con lo que la gente se divirtió aún más.

Le pregunté:

-Y ¿qué problema tiene usted?

Respondió el paquidermo:

-Yo no recuerdo nunca el mal que me hacen, pero jamás olvido el bien que recibo.

-Pues felicítese -le dije-. Eso lo distingue de todos los elefantes. Y de paso lo distingue también de la mayoría de los humanos.

¡Hasta mañana!...

Leer más de Columnas la Laguna

Escrito en: Mirador

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Columnas la Laguna

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2026130

elsiglo.mx