HISTORIAS DE LA CREACIÓN DEL MUNDO.
La verdad es que al principio no existía la noche.
Existía sólo el día.
No había sombras. Había únicamente luz.
El buen Dios se desesperaba. Tenía hijos -Adán y Eva-, pero no tenía nietos.
Un día se distrajo y no puso el Sol en la bóveda celeste.
Entonces hubo noche.
Se oscureció el cielo, y en él brillaron la Luna y las estrellas.
Aparecieron en la tierra sombras cómplices. El hombre y la mujer se amaron en aquella propicia oscuridad, y de su amor surgió la vida.
Dijo el Señor:
-No es mala idea ésta de la noche para el amor.
No. No es mala idea.
¡Hasta mañana!...