El niño fue azotado y destripado supuestamente como parte del ritual de la secta, según informó la policía rusa (ESPECIAL)
Un niño de nueve años perdió la vida en Rusia, después de que sus padres lo sometieran a un exorcismo de una secta llamada Discípulos de Jesucristo, donde fue azotado para que 'salieran los demonios que poseían su cuerpo'.
De acuerdo a la información compartida por medios internacionales, los hechos trascendieron en la ciudad de Moscú, donde según reportes de la policía el menor falleció asfixiado y presentaba en su cuerpo marcas de azotes, además de haber sido destripado.
Según la declaración de los padres, los miembros de la secta pasaron dos días orando junto a su cuerpo con la intención de revivirlo.
Ante lo sucedido, la Iglesia Ortodoxa dijo que dicho ritual sólo se practica bajo ciertas condiciones y sólo puede ser practicado por sacerdotes 'calificados'.