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Nunca es tarde para independizar a un país (1)

Satiricosas

MANÚ DORNBIERER

En este mes de julio 2021 verá el lector solo algunos capítulos del libro de Historia "México Neoliberal, Salinas y sus Títeres" que constará de 5 volúmenes como 5 fueron los presidentes al servicio del Neoliberalismo en México. Se podrá ir adquiriendo completo en digital diferentes lugares, empezando por este espacio y por Amazon/manudornbierer.com

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La memoria no es precisamente una cualidad de los mexicanos de las últimas generaciones. Pocos sienten la necesidad de conocer el verdadero pasado de la Nación. Pero aquellos que por fortuna han podido escapar a la mala costumbre impulsada por el neoliberalismo, de decir "ya lo pasado, pasado ", los que quieren saber cómo, cuándo, porqué y dónde, los que aman la Historia, están siempre ansiosos de conocer y comprender la vida pública y la colaboración que a cada quien por destino le toca.

A ellos les importa saber lo que pasó en tiempos pretéritos para comprender a fondo el presente e imaginar el futuro. Saber que en la plaza principal del país, en el Palacio Nacional, sito en el Zócalo de la Ciudad de México en donde hoy habita desde 2019 el presidente Andrés Manuel López Obrador- el primero electo en verdad por más de 30 millones de mexicanos - ondeó durante 18 meses en el siglo XIX , desde el 14 de septiembre de 1847 hasta el 12 de junio de 1848, la bandera de las barras y las estrellas.

El Palacio fue sede de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de diversos regímenes republicanos y monárquicos del país durante ese siglo XIX. También fue residencia de todos los gobernantes entre 1822 y 1884; así como oficina presidencial hasta 1968, recuperando en forma parcial dicha función en 2012 y de manera completa a partir de 2018. Hoy es en efecto residencia presidencial ya que Andrés Manuel López Obrador no quiso residir en la anterior de Los Pinos, en la que vivieron opíparamente sus antecesores: Lázaro Cárdenas, el primero 1935 a 1940. Manuel Ávila Camacho 1940-1946.· Miguel Alemán Valdés 1946-1952.· Adolfo Ruiz Cortines 1952-1958.

· Adolfo López Mateos 1958-1964.

· Gustavo Díaz Ordaz 1964-1970.

· Luis Echeverría 1970-1976

· José López Portillo 1976-1982

Hoy el Palacio Nacional es mundialmente conocido gracias a la televisión y a las conferencias de prensa que desde ahí se emiten al mundo, de lunes a viernes, con el presidente y otros diversos funcionarios informantes de la Cuarta Transformación, así como periodistas de nueva camada plus algunos ocasionales de la antigua.

Asimismo, el Palacio fue y es escenario de actos oficiales, protocolarios y cívicos como recepción de jefes de Estado de Gobiernos extranjeros, entrega de cartas credenciales del Cuerpo Diplomático y ceremonias festivas como la Independencia de México el 15 y 16 de septiembre. De hecho, es el 16 de septiembre la verdadera fecha de la Independencia de México, pero Porfirio Díaz le agregó el 15… por ser día de su propio cumpleaños. A lo largo de 500 años, el Palacio ha tenido un gran número de modificaciones en las que quedaron plasmadas las huellas de Gobiernos durante el periodo colonial, así como durante la vida de México como nación independiente. Alberga un valioso patrimonio histórico - artístico, destacando el conjunto de murales del muy famoso pintor Diego Rivera que nació en Guanajuato el , 8 de diciembre de 1886 y murió en la Ciudad de México, el 24 de noviembre de 1957.

En el siglo XIX, el presidente James Knox Polk (1795-1849), ganaría las elecciones de 1844 en Estados Unidos: "Desde su campaña, el candidato demócrata a la presidencia, James Knox Polk, basó su plataforma política en un ambicioso programa expansionista que incluía la anexión de Texas y el territorio de Oregón en poder de los británicos, así como la ampliación hacia Canadá, además de obtener por compra o conquista Nuevo México y California". ¿Qué tal?

Ya en el poder decidió hacer una guerra contra México entre 1846 y 1848 para agregarle a su país el territorio tejano perteneciente al estado mexicano de Coahuila. Para tal efecto, empezó por crear la "república de Texas", a base de aversión a México , para unirlo en cuanto pudiera a Estados Unidos. La llamada "intervención" duró dos años y una vez que logró apoderarse de Tejas, solicitó del congreso de su país "el permiso". Envió entonces tropas expansionistas a México, aprovechando las divisiones internas y logró que avanzaran hasta la Capital.

Por orden del general Winfield Scott, al que se había encargado en realidad la invasión armada, un cierto sargento Benjamín S. Roberts arreó la bandera mexicana del Palacio Nacional e izó en su lugar la de Estados Unidos el 14 de septiembre de 1847. Ese soldado cayó fulminado por la certera bala de un francotirador mexicano anónimo, con tino y con honor. Tras la muerte de su esbirro, el general Scott dio orden de derribar en la ciudad de México la puerta de toda casa de la que saliera un disparo y de matar a la gente que hubiera dentro. Además de los gloriosos Niños Héroes en el Castillo de Chapultepec cuyo recuerdo prevalecerá siempre en la Historia, los capitalinos intentaron defender su ciudad. No se contaron los que murieron en el empeño. Volviendo al siglo XIX, después del Segundo Imperio Mexicano, encabezado por Maximiliano de Austria al que los vergonzosos Miramón y Mejía invitaron a ser emperador de México ¡y resultó menos derechista que ellos!, fue presidente Antonio López de Santa Anna, antes gobernador de Yucatán y de Veracruz. Sería sucesivamente presidente en 1833-1834-1835-1839-1841-1842-1844-1847. (continuará)

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