Los médicos dedicaron todos sus esfuerzos a salvarle la vida. (EL SIGLO DE TORREÓN)
A pesar de los esfuerzos de la ciencia médica, José Santos, de 43 años, dejó de registrar signos vitales en una de las camas del Hospital 450.
La víctima tenía su domicilio en la colonia José López Portillo y tenía el oficio de plomero. El pasado 27 de mayo se encontraba haciendo trabajos propios de su oficio en un domicilio de la calle Parque Nacional de la colonia Armando del Castillo Franco.
Al momento de hacer una perforación, accidentalmente produjo una fuga de gas en la instalación, misma que provocó un flamazo y una explosión posterior que le causó fuertes lesiones a José Santos.
Después del accidente, el varón fue trasladado al Hospital 450, donde fue ingresado a terapia intensiva; durante los cuatro días posteriores, los médicos dedicaron todos sus esfuerzos a salvarle la vida.
Sin embargo, los signos vitales del hombre lesionado comenzaron a hacerse más débiles hasta desaparecer este domingo.
Los familiares comenzaron los trámites ante la Fiscalía General del Estado de Durango con el fin de realizar el servicio funerario.