Para este año, los productores de flor confían que al término de la jornada las ganancias serán mucho mejores. (GUADALUPE MIRANDA)
Luego de vivir un año complicado a causa de la pandemia del COVID-19 que no les permitió instalarse a las afueras de los panteones municipales, ayer los productores de flor esperan obtener algo de ganancias ante la presencia de cientos de familias que acudieron a visitar a sus seres queridos.
El año pasado, el señor Juan Pablo Martínez, de Ciudad Juárez, Durango, se vio obligado a tirar su producción de flor ante las nulas ventas, pues los cementerios lucieron prácticamente solos y la autoridad municipal no les permitió instalarse a las afueras. En aquel entonces, el semáforo epidemiológico era rojo debido al alza de casos de COVID-19.
Aunque se siguen registrando contagios, este año, la incidencia es menor y el panorama es diferente. Esta vez, desde el domingo 31 de octubre, don Juan se instaló casi frente a la puerta de acceso del panteón municipal Guadalupe de Gómez Palacio para ofrecer el cempoal, mano de león y margaritas. Aunque las ventas han sido bajas, la situación es "90 por ciento mejor que el año pasado, que nos fue supermal", dijo el productor.
"Ayer (lunes) estuvo flojito pero sí estuvo graneadito, ahora sí hay gente. El año pasado fue mal, de plano tiramos la flor, camionetas llenas, se nos perdieron alrededor de dos hectáreas, supermal nos fue. Hoy, con el favor de Dios, sí estamos vendiendo", dijo animado el productor originario de Villa Juárez.
El año pasado la pandemia los obligó a cambiar su producción para poder salir adelante. "Vendimos lechuga, cilantro, la verdura que se da ahí mismo en la comunidad", dijo. Para este año, confían que al término la jornada será mucho mejor. "Sí vamos a tener un poquito de ganancia", dijo don Juan y apuntó que a fin de evitar gastos, desde el domingo no han regresado a casa, por lo que su familia que lo acompaña, han dormido como han podido, desde sentados hasta recargados sobre la mesa donde colocaron su flor, "pero ya cuando el cansancio nos vence, nos acostamos en el piso", comentó.
Además de sus gastos de producción, deben cubrir el pago diario al departamento de Plazas y Mercados del Municipio, correspondiente a 125 pesos, además de la renta que pagan a los vecinos por ocupar sus banquetas por unos 500 pesos por tres días.