La megarreliquia se realizó ayer en el Santuario de Cristo Rey; se repartieron 800 boletos y el ingreso fue por el Teleférico.
Se realizó ayer la megarreliquia en el Santuario del Cristo Rey, en el cerro de las Noas, con la participación de estudiantes de Gastronomía y mujeres del sector rural de Torreón, que no dudaron en compartir los secretos para obtener su especial sazón en este tradicional platillo lagunero.
El trabajo de partir el chile, pelar ajos, preparar la carne y todo lo que se requiere para la elaboración de la reliquia inició desde 24 horas antes, teniendo como sede las universidades y los hogares en los ejidos Ana, Primavera y El Águila, pues como parte de las medidas para la prevención del COVID-19, no se permitió la preparación del platillo en el cerro, sino que los cocineros debieron llevarlo ya listo para servirlo en contenedores de unicel.
En la semana previa se repartieron boletos en el Teleférico y la Catedral del Carmen; sin embargo, no se tuvo la difusión de otras ocasiones, por lo que en el arranque de esta sexta edición aún había disponibles, de una meta total de 800. El ingreso se limitó al Teleférico para evitar las aglomeraciones y se diseñó una ruta para ingresar y otra para salir del área denominada Masada, a donde los ciudadanos entraban a recoger sus contenedores, ya listos para agilizar el proceso.
Las siete sopas y el asado de puerco fueron repartidos en una porción por persona para cada uno de los asistentes. Guillermo Martínez Ávila, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), recordó que el año pasado se suspendió la megarreliquia por el tema del COVID y en esta ocasión se tuvieron que implementar diversos controles para mantener las medidas sanitarias y evitar los contagios.
Señaló que el objetivo principal es impulsar esta tradición tan arraigada en la Comarca Lagunera, que cada año gana más adeptos, en términos de compartir y agradecer a la ciudadanía que sea tan participativa.
"En esta ocasión participaron ejidos, suman un punto muy importante porque las cocineras tienen un toque muy especial, tratándose de este tipo de guisos, además de la Universidad La Salle, la Autónoma de La Laguna y Washington Academy", comentó.
La megarreliquia se hacía, originalmente, en honor a San Judas Tadeo, pero este año se cambió a Cristo Rey.
Hace dos años se atendió a 1,250 personas.