Un hombre fue el único sobreviviente en un terrible naufragio. Las aguas lo arrastraron a una pequeña isla inhabitada. Abandonado y solo, el hombre clamó a Dios pidiendo que le rescatara de su terrible situación.
No familiarizado con tácticas de supervivencia, el hombre batallaba para sobrevivir. Eventualmente logró construir una cabaña. Allí dormía y guardaba las herramientas que hizo.
Todos los días el hombre miraba el horizonte, esperando ver la respuesta a su oración.Un día salió a buscar comida, pero al regresar a su cabaña la encontró quemada luego de un fuerte incendio. No quedó nada, sólo cenizas y humo.
Dios mío, ¿Por qué me has hecho esto? Reclamó el hombre mientras lloraba. Frustrado y desesperado, lloró hasta que se quedó dormido.
Al día siguiente, fue despertado por el sonido de un barco…habían venido a rescatarlo. Emocionado preguntó, "¿Cómo supieron que yo estaba aquí?"
"Navegábamos hacia el este, cuando vimos tu señal de humo", respondió el marinero.
Moraleja: Dios está trabajando en nuestras vidas, aún en medio de nuestras penas y sufrimientos. A veces nos desanimamos fácilmente cuando las cosas están marchando mal. No dejes de confiar, recuerda, esas señales de humo son las mismas que Dios usará para traer su bendición.
Si te gustó ésta reflexión, cuéntame a: haifa.ghawibs@gmail.com
Te invitamos a inscribirte en nuestra página www.vibremospositivo.com, y www.haifaghawi.com para darte más información de nuestro movimiento y seguirnos en instagram como @jorge_lpz @vibremos_positivo2020 y @haifaghawi (autora de la trilogía Resiliencia). Síguenos en nuestro podcast en Spotify con episodios nuevos cada viernes.