Entre ellos se alertaban al detectar presencia de farderas. (ISABEL AMPUDIA)
Si bien es cierto la seguridad se reforzó principalmente en el primer cuadro de la ciudad, aun así casi a diario entre los mismos comerciantes se alertaban al detectar la presencia de las ya tradicionales farderas, quienes principalmente no perdieron la oportunidad de sacar las carteras de los bolsos de las mujeres.
Guadalupe Lara, quien tiene a la venta aparatos electrónicos principalmente, manifestó que la visita de estos grupos en este año no fue la excepción, y utilizando a sus propios hijos para distraer a personal de las tiendas así como a la misma clientela, al menos en esta ocasión les costó trabajo efectuar los robos.
“Con los grupos de WhatsApp ya es más fácil alertamos, mandamos foto y de volada pueden ser identificadas, si entran a la tienda estas atrás de ellas hasta que se cansan de esperar el momento adecuado para empezar “su show” y poder robar mercancía, ya no es tan fácil”, indicó.
Señaló que a pesar de que policías de diversas corporaciones y agrupamientos estuvieron presentes, y si, se logró en cierta forma ahuyentar a quienes pretendían robar, esto no fue suficiente, pues al menos un robo al día era el que se reportaba.
“Los raro es que si se veían policías, muchos llegaron a atender este tipo de robos, no explico tienen las agallas para enfrentar a los oficiales y pararse a una tienda por si tienen chance de robar, pero la otra es que cuando llegan a detener a las farderas estas son de nuevo liberadas”, concluyo.