Desde hace 25 años, las negociaciones con israelíes y palestinos "no han ido a ninguna parte". La razón principal es que ni unos ni otros están dispuestos a hacer sacrificios en aras de tener un Estado judío y uno palestino.
En entrevista con El Universal, James Franklin Jeffrey, exembajador de Estados Unidos en Irak, Turquía, enviado especial en Siria y actual presidente del Programa para Medio Oriente del Wilson Center, es claro en cuanto a que en el conflicto en Medio Oriente, el diálogo no basta. Los israelíes tendrían que negociar teniendo en mente que deberán renunciar "a los territorios anexados en Cisjordania" y los palestinos, conscientes de que tendrán que abandonar la idea del "derecho al retorno".
"No vamos a solucionar las cosas hablando de los asuntos menos significativos y cediendo en los más importantes. A menos que haya una decisión, de parte de los israelíes, de reconocer que la tierra en Cisjordania es un Estado árabe, es un Estado palestino, y que no puede haber asentamientos judíos ahí. Y a menos de que los árabes se den cuenta de que el derecho a regresar es algo a lo que tienen que renunciar, nunca se llegará a una solución".
La más reciente crisis entre Israel y Hamas dio a la organización islamista "ganancias tanto a nivel político como militar". No sólo mostró músculo militar. También logró "una parálisis económica, social, durante 11 días". Además, "abrazó" a gente en Jerusalén, en Cisjordania, a los árabes israelíes. "Esa no es una buena señal porque Hamas rechaza la sola noción de Israel. Entre más apoyo tenga entre los palestinos, hay menos oportunidad de una resolución", explicó Jeffrey, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores de EUA.
Además de Hamas, a decir del experto, Israel tiene un problema más grande todavía: "Irán, que ha amasado misiles y cohetes mucho más sofisticados en el sur de Líbano, con el grupo Hezbolá y está tratando de hacer eso en Siria, que es una campaña separada que Israel está llevando a cabo. Irán es, además, el principal partidario de Hamas y en particular su campaña. Así que todo lo que hace Israel, particularmente con Hamas, tiene que hacerlo con un ojo puesto en Irán, y la capacidad para disuadir a Irán".
Estados Unidos, consideró el miembro del Washington Institute para la Política de Medio Oriente, es el único país que podría contribuir a la solución de las causas de raíz del conflicto israelo-palestino. "El último gran esfuerzo realizado a nivel presidencial fue con Bill Clinton, [el entonces presidente de la Autoridad Nacional Palestina] Yasser Arafat y el primer ministro israelí Ehud Barak en 2000 en Campo David. Pero se vino abajo por el rechazo de los palestinos a ceder en el derecho al retorno", lo que, en opinión de Jeffrey, no es realista porque se trata de millones de personas y su regreso significaría, en los hechos, que "no estás reconociendo la existencia de Israel como un Estado judío".
Para lograr una solución, el apoyo de Estados como Egipto es clave. Sin embargo, señala el diplomático, prevalecen la desconfianza y la visión en el gobierno de EUA de que la principal amenaza actual es China y esa es la prioridad. Aunado a ello, advierte, se "necesitan líderes diferentes... líderes fuertes entre palestinos e israelíes que quieran asumir riesgos con tal de lograr la paz".