En conjunto con la pandemia y las recientes tensiones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), estarían causando estragos en las finanzas de todos los mexicanos. (ARCHIVO)
Según la más reciente estimación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación anual de México habría alcanzado el 7,37% anual, la cifra más alta de los últimos 20 años cuando, en 2001, se registró una inflación de 8,1%. Se trata así de la peor crisis económica de la nación en casi 2 décadas.
Si bien es cierto que la inestabilidad política que ha registrado el gobierno de turno, en conjunto con la pandemia y las recientes tensiones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), estarían causando estragos en las finanzas de todos los mexicanos, lo cierto es que habría 3 consecuencias precisas de la crisis que atravesamos actualmente.
Estas son las siguientes:
1.- Los servicios, impagables
La principal consecuencia que estarían notando los mexicanos, en cuanto a la inflación se refiere, es el incremento de los servicios básicos, con muchas personas asegurando que se estarían volviendo impagables. Tal vez el caso más importante sea el de la gasolina, superando los 20 pesos por litro según el estado.
Otro de los servicios que más se habría encarecido durante el 2021 es la electricidad, con un aumento mensual de 24,16% según estimaciones oficiales, caracterizado no solo por ser un incremento generalizado que afecta tanto a la población como al sector industrial, sino también por un aumento en el costo de producción de la electricidad.
2.- Alimentos, cada vez más costosos
Para muchos, lo más complejo de la inflación sería el incremento en el precio de los alimentos, con reportajes recientes asegurando que los principales bienes de consumo masivo, ya sea proteína animal, vegetales o frutas, habrían registrado un aumento de precio superior al 150% en menos de 3 meses.
Esto no solo tendría un efecto importante en la dieta de la población, con la mayoría de los mexicanos viéndose obligados a disminuir significativamente el consumo de alimentos, sino también a una caída en los ingresos de los principales establecimientos minoristas del país. Algunas tiendas registraron una caída de hasta 70% en la cantidad de visitantes.
Esto incluso ha afectado a las grandes cadenas, obligándolas a potenciar sus campañas de descuentos para atraer más clientes, con ejemplos como el de la cuponera Sam's Club (filial de Walmart) lanzando descuentos de hasta 40% mensualmente en casi toda su mercancía.
Actualmente la empresa se encontraría en sus ofertas navideñas, buscando potenciar las ventas de cara a las últimas semanas del año.
3.- El fantasma de la recesión
Aunque el país habría dado señales de recuperación en meses puntuales de este 2021, lo cierto es que muchos estiman un cierre de año en recesión, fenómeno que no se veía desde hace más de una década. De acuerdo a las estimaciones, el PIB nacional apenas podría recuperar los niveles pre-pandemia a finales del 2023 o inicios del 2024.
Las entidades gubernamentales pertinentes prevén un crecimiento de entre 5% y 6%, pero esto no sería más que el denominado efecto rebote, consecuencia de la caída importante en la actividad económica mexicana durante el 2020. Para que se pudiera considerar un crecimiento real, este tendría que superar el 8,4%, que sería igual a la caída registrada durante el primer año de pandemia.
La situación actual de México es mucho más compleja de lo que se estimaba a inicios de año y, aunque la solución podría pasar por la desaparición de la pandemia, lo cierto es que sería necesaria una gestión gubernamental mucho más precisa en el desarrollo de medidas económicas para solventar la crisis que vivimos.