El cementero Edgar Gutiérrez se levantó en el área santista, para marcar de cabeza el primer gol de la final en el Estadio Azteca. (ARCHIVO)
Un duro golpe recibió la filial Sub-20 de Santos Laguna, en la búsqueda de su quinto título de la categoría, al caer 1-2 ante el Cruz Azul, ante una muy buena entrada en el Estadio Azteca, que albergó el partido de ida.
Los Guerreros están obligados a ganar por cualquier marcador, para empatar el global y mandar el partido a la prórroga. El empate le da el título a la Máquina Celeste, que fue la mejor defensiva en la campaña regular, aceptando apenas 9 goles en 17 encuentros.
En la primera mitad el encuentro fue muy parejo y cerrado, con mucha lucha en la media cancha para tener la posesión de la esférica. La primera oportunidad clara llegó al minuto 20 de iniciado el encuentro.
Fue una aproximación del máximo romperredes del certamen, Joshua Mancha, quien se internó por derecha para jalar con poco ángulo del gatillo, siendo rechazada la pelota por el arquero capitalino Alfredo Cabañas, misma que llegó a los pies de Diego Martínez, que tampoco pudo vencer al cancerbero, pese al potente obús que sacó.
Un par de minutos después llegó la respuesta cementera, con un gran lance del portero albiverde Erubiel Castro, en tiro de Juan Gael García, que tenía las intenciones de anidarse en el ángulo. De nuevo, el guardavallas contuvo en un tiempo, un intento de los locales.
En el complemento llegaron las anotaciones. Cruz Azul encontró al minuto 55 de tiempo corrido la apertura en el marcador, con un sólido testarazo de Edgar Gutiérrez, que saltó en medio de los zagueros santistas.
La Máquina aumentó la ventaja en el marcador al 71'. Y es que Rodrigo Huescas recibió un balón filtrado, para estrellar su tiro en Castro, que había salido a achicar, pero el balón le volvió a quedar al cruzazulino que cedió para el arribó de Miguel Seseñas, para mandarla guardar.
Los de Omar Tapia se fueron al ataque, con la intención de recortar distancias. En la recta final, al minuto 79, hubo un recargón por la espalda sobre Emilio Santillán dentro del área, que el árbitro Salvador Pérez Villalobos no sancionó con penal.
Ya con el tiempo cumplido y prácticamente en la última jugada del partido, David Molina, que había ingresado de cambio por el mismo Santillán, recibió un balón en los linderos del área, se abrió el espacio y disparó cruzado para acortar distancias.