Mucho trabajo tuvieron los taxistas desde temprana hora, al igual que los negocios de fotocopiadoras y puestos de gorditas, con las miles de personas que acudieron este domingo a la Facultad de Medicina de Gómez Palacio, Durango, para la aplicación de la vacuna contra COVID. (PRIMITIVO GONZÁLEZ)
Mucho trabajo tuvieron los taxistas desde temprana hora, al igual que los negocios de fotocopiadoras y puestos de gorditas, con las miles de personas que acudieron este domingo a la Facultad de Medicina de Gómez Palacio, Durango, para la aplicación de la vacuna contra COVID.
La fila comenzó a formarse desde las 5 de la mañana e incluso había una persona que se quedó desde las 11 de la noche del sábado, con la finalidad de ser el primero, de acuerdo a lo manifestado por Blanca Rocha, servidora de la Nación, encargada de esa sede y dijo que no hay necesidad de desvelarse, pues abren a las 8 de la mañana y hay suficientes vacunas para aplicar.
La fila recorría toda la calzada Palmas de la colonia Revolución, alrededor de 600 metros, pero daba vuelta en la calle Héroes de Nacozari y todavía se extendía otros 500 metros más, con personas de los 40 a 49 años, que acudieron a la aplicación de la segunda dosis de Pfizer.
A las 10:30 horas, ya no había donde comprar gorditas, pues los pocos puestos cercanos terminaron muy pronto su producto ante la gran demanda que tuvieron. De igual manera, se instalaron varios lugares para venta de fotocopias y obtener el expediente de vacunación con código QR, que se obtiene a través de internet, ya que muchas personas no llevaban ese documento.
Los taxistas no se daban abasto tampoco, pues llevaban personas a la vacuna y ya en las cercanías, levantaban a otras que salían para llevarlas a sus domicilios. Aunque la fila era enorme, el promedio para llegar al punto de vacunación y salir, era de tres horas, de acuerdo a lo manifestado por algunas de las personas que ya habían recibido su segunda dosis.