Crónica de una muerte súper archi recontra anunciada, así lo de nuestra penosa actuación en el Mundial.
La inmensa mayoría lo veníamos venir, solo los ilusos e ingenuos para no usar otras palabras más contundentes, confiaban y se aferraban a un clavo ardiente, a una vela de esperanza contra el viento, simplemente no había manera de sustentar una actuación decorosa. Lo escribimos anteriormente el camino a la Copa fue lamentable, no se ganó nada y se fue superado por gringos y canadienses. Lo más triste es que para cualquiera llegar a un Mundial es culminar un sueño hermoso, no para el exentrenador de México, Martino quería que ya todo se fuera al carajo y por fin desligarse de esa tortura que significaba dirigir a nuestro bastante limitado seleccionado.
La vergonzosa manera de enfrentar a Argentina lo ilustró todo, "Pierdo, pero a mí no me golean", cierto que nuestros futbolistas siguen perteneciendo a una segunda categoría, pero al menos en anteriores ediciones se jugaba a ganar y de llevar al rival a su máximo esfuerzo para vencernos. Martino logró lo que hace tiempo no recordábamos ni vivíamos: el regreso de los ratones verdes, una Selección chica y jugando como tal para no dejar duda.
Aun así, se llegó al tercer partido con todo para hacerle los goles suficientes a unos árabes terriblemente malos y calificar por octava vez consecutiva a octavos, pero no, sería mucho premio para un director técnico confundido y pensando en lo que va hacer con su liquidación.
Un cúmulo de idioteces marcaron la recta final del Tata, destacando la insensata convocatoria de Raúl Jiménez, en lugar de seguir su rehabilitación como Dios manda supervisado por su club, es engañado por Martino y lo lleva a hacer exhibido de manera patética dando ventajas al rival, de por sí nosotros compitiendo a nuestro máximo nivel no pasamos de perico perro, ahora automáticamente jugando con diez en el momento en que ingresaba el inocente de Jiménez.
Al final de cuentas se concretó lo estipulado, empatar con Polonia, perder con Argentina y ganarle a los árabes, aquí habría que agregar golear a los árabes. Tan cerca y tan lejos un méndigo gol, confiando no en nosotros si no en los argentinos para que cayera ese gol ahora sí que de oro. Esta vez no se dio lo pasado en las eliminatorias para Brasil 2014, cuando los gringos nos salvaron de una más de nuestras indignidades, mientras hacíamos el papelón en Costa Rica, el Team USA remontaba en Panamá y nos dio vida y el repechaje.
Esta vez los argentinos no anotaron uno más, ganaron dos a cero a los polacos y nos quedamos varados retrocediendo aún más, ya no somos top 16, ahora nos caímos al grupo de los reprobados, del montón pues. Y como siempre después de cada ridículo se viene una lluvia de ideas de todos los que tienen la solución para terminar por revertir la cruel realidad de que no pertenecemos a la elite y seguimos perdiéndonos lo mejor de la fiesta ya en pijamas y en nuestra cama.
Olvídense del sistema de calificación, olvídense del no descenso, olvídense de la multipropiedad. Varios países se han clasificado al menos a octavos teniendo uno de estos "problemas", la clave es y siempre será generar chavos que renueven al seleccionado. Obliguen a los clubes a generarlos, ya una vez se instituyó la regla de menores de 23 y no les gustó.
Ya nos dimos cuenta de tener hasta nueve extranjeros en cancha no ha sido ni representado una mejoría espectacular en nuestra Liga, muy bien señores el turno es para los jóvenes mexicanos, grupo Orlegí y Pachuca deben de compartir sus métodos con la Federación e implementar "una granja" que a mediano y largo plazo nos entregue futbolistas como ese magnífico zurdo Luis Chávez, de lo que hay que rescatar de entre los escombros del estrepitoso colapso. Antes de pensar en otras soluciones, limiten el número de extranjeros en el campo, cuatro deben de ser suficientes, no más, si quieres contratar cien, haya tú, pero en cancha solo cuatro al mismo tiempo.
¿Quieren un entrenador que conozca el medio, trabaje y confié en los jóvenes? Déjenle de hacerle al güey y firmen a Guillermo Almada, sería un buen inicio y "llénenlo" de partidos contra equipos competitivos, solicitemos invitaciones a Copas de naciones ajenas a nuestra área, recuerden no nos vamos a eliminar, somos sedes, aunque sea de diez juegos, pero eso nos evita la eliminatoria. Como nunca ahora se aplica, el futuro es de los jóvenes, no les estorbemos por Dios.