Una emotiva visita del Sexto Congreso Nacional de la Coordinadora Agua para Todos Agua para la Vida al campamento norte de la resistencia a la fábrica de cianuro Chemours en la zona de Dinamita, al norte de Gómez Palacio, Durango, pie de la Sierra del Sarnoso, marcó la impresionante culminación del 14 de octubre, primero de tres días de actividades en la Comarca Lagunera, región de las cuencas centrales del norte de México. -¡No están solos! ¡No están solos! -llegaron coreando pobladores de Mexicali, Jalisco, Colima, Valle de México, San Luis Potosí, Veracruz, Guanajuato y más, a la hora del crepúsculo, hasta que oscureció y el cielo de pobló de innumerables estrellas, titilantes, mientras aparecía cercano el resplandor de una blancuzca nube encima de otras factorías: "A esta hora se ve todo lo que sueltan, puro tóxico". Ahí se formuló una exigencia, avalada por delegaciones de 29 estados del país, dirigida a la multinacional del cianuro proveedora de la minería a cielo abierto The Chemours Company-Draslovka Global Holding.
Media hora antes, un fuerte mensaje emitido al congreso en el auditorio de Casa Íñigo en Torreón por el Juez de Cuartel de Dinamita, Cristóbal González, y por Nino Ochoa, ambos del Frente Unido de Pueblos de La Laguna en Defensa de la Vida, el Territorio y el Agua que asistieron con una comisión amplia, prendió los ánimos y motivó la inmediata movilización de múltiples delegaciones en vehículos al lejano lugar, carretera Gómez Palacio-Chihuahua-, donde se construyó el megaproyecto químico Chemours, proveedor de la minería a cielo abierto, hoy en proceso de expulsión y desmantelamiento.
Ahí, sobre piso de tierra, a la intemperie, entre mezquites y hoyancos, con los primeros fríos, las delegaciones escucharon a Nino Ochoa: "Qué lástima que en nuestra Comarca Lagunera sigamos dormidos, con la cabeza agachada, para que nos sigan pisoteando los gobiernos y las empresas que tanto daño nos han hecho a los que no tenemos. Sabemos que los gobiernos son unos títeres de ellos. Pero estamos a tiempo de levantar la cabeza y la voz y decir ya basta. Porque estamos hartos. Ya no permitiremos que sigan atropellando a nuestra gente pobre, a nuestros pueblos. Porque tenemos todo el derecho de defender nuestra tierra, el agua y nuestra vida".
Pedro Moctezuma, vocero de la coordinadora Agua para Todos, arengó: ¡Viva la lucha de Dinamita contra Chemours! ¡Viva! -respondieron. Y explicó: "Estamos ahorita en la coordinadora con dos ejemplos muy importantes de que los proyectos de muerte no van a pasar: uno de ellos es el de ustedes y otro es el de Mexicali Resiste, la Contraloría Autónoma del Agua de Baja California. Lo que hacen ustedes protege, además de Dinamita y a la Comarca Lagunera, a la nación toda. Porque es importante, después de los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, que pusieron al país en venta de garaje y rebajaron toda la regulación e invitaron a todos los buitres a llegar aquí a enriquecerse a costa de la enfermedad, el sacrificio y el despojo, que se hizo fama de que en México se podía hacer de todo, ustedes están demostrando que es muy costoso tratar de engañar a las comunidades y tratar de implantarse para hacer daño. Y por tanto, su lucha tiene eco y repercusiones, y merece un mayor nivel de difusión y una articulación más fuerte, tanto con la Comarca Lagunera, estoy seguro que va a aumentar la solidaridad que, según ustedes señalan, ha sido escasa, y también de la Coordinadora Nacional Agua para Todos en todo el país".
Ahí estaba, entre la concurrencia, el obispo emérito Don Raúl Vera. Niñas y niños del campamento, de espalda a la puerta de la fábrica de cianuro, sostenían una lona con la imagen de Cristo y el profesor Francisco Ortiz Arellano, destacado integrante de la resistencia fallecido el 17 de enero pasado.
Compartieron luego la cena "sencilla pero sincera" preparada por compañeras: asado picosito, sopa de conchita y frijoles güeros con tortillas y café; conllevada bajo techos de palma y lonas, entre paredes de madera, en la penumbra recortada por un reflector alimentado con planta móvil, donde las comunidades llevan más de dos años, en un conflicto socioambiental que dura ya cinco años y medio.
Ondeaba la bandera mexicana en el astil del campamento norte.
Dice el pronunciamiento de Agua para Todos ante la emergencia económica, socioambiental, alimentaria, de salud, hídrica, y en respaldo a la resistencia comunitaria, dirigido a la trasnacional del cianuro: "El Sexto Congreso Nacional de la Coordinadora Agua para Todos Agua para la Vida pronuncia su total apoyo al Frente Unido de Pueblos de La Laguna en Defensa de la Vida, el Territorio y el Agua de la zona de Dinamita, Durango, y exige a la empresa multinacional Draslovka Global Holding el desmantelamiento inmediato y total de la torre principal de la fábrica de cianuro Chemours-Draslovka en La Laguna, norte de México".
Continuará.
@kardenche