Hace aproximadamente cuatro años, me solicitaron hacer un ensayo de cual sería mi novena ideal de todos los tiempos en el beisbol de las Grandes Ligas y como jardinero izquierdo, coloqué a Rickey Henderson, que se consagró como el mejor robador de bases de todos los tiempos mientras que, en el jardín central, puse a Kirby Puckett por encima de Fred Lynn, así como de guardabosques de la pradera derecha, sin duda mencioné a Mr. Octubre como lo es Reggie Jackson.
En la posición que considero la más ingrata del "rey de los deportes" como es la receptoría, está Johnny Bench así como en la esquina caliente, muchos se imaginaron a Mike Schmidt debido a su gran trayectoria con los Filis pero yo me quedé con el inolvidable tercera base de los Reales George Brett que en el año de 1980, casi comete la locura de alcanzar los .400 de porcentaje así como en las paradas cortas, me quedé con el "Mago" Ozzie Smith en lugar de Derek Jeter y Cal Ripken Jr. asimismo en la segunda colchoneta, siempre creí en el talento de Ryne Sanberg.
Ya como mánager, sin duda el gran Sparky Anderson y como lanzador derecho, el "Maestro" Greg Maddux de igual manera como pitcher zurdo, a nuestro paisano Fernando Valenzuela y ya como cerrador, al panameño Mariano Rivera pero como este espacio lo he titulado como El Mejor Primera Base, anteriormente también había puesto al nacido de igual manera en Panamá como lo es Rod Carew sin embargo, aquí tengo que hacer una corrección debido a que nos debemos sentir privilegiados de que estamos viviendo, la última temporada del que quizá, sea el mejor guardián de la inicial como lo es el dominicano Albert Pujols.
Si hay algo de que vamos a estar seguros es que, cuando el jugador de los Cardenales ya no se encuentre derrochando calidad en un diamante, es que su número 5 será retirado del roster de la organización de San Luis así que, hasta con los ojos cerrados, podremos decir que será inmortalizado en el Salón de la Fama dejando un legado muy difícil de alcanzar con el equipo del estado de Missouri.
Originario de Santo Domingo y ya con 42 años de edad, se emparejó con el nefasto de Barry Bonds en igualar el primer lugar de la historia de la Gran Carpa al pegar de vuelta entera al mismo número de lanzadores que el exjugador de los Piratas y de los Gigantes, nada más con la diferencia de que, el ilustre pelotero de los Cardenales, lo ha hecho comiendo hotdogs y papitas mientras que el ominoso antes mencionado, lo logró inyectándose mugrero en la sangre.
De igual manera, ya se encuentra ayer miércoles, a tres batazos para la calle para quedar en la cuarta posición de todos los tiempos para desplazar al otro payaso como lo es Alex Rodríguez y sin duda con lo que siempre me voy a quedar de Albert Pujols, es que, enfundado con el uniforme de los Angelitos y como ya desde hace buen rato existen los partidos Interligas, le tocó visitar por primer vez en el 2019, el Busch Stadium donde en su primer turno al bat, recibió una ovación como nunca se ha visto (hagan de cuenta nuestros amados aficionados del Santos Laguna en el antiguo estadio Corona cada vez que venía Ramón Ramírez a jugar con Las Chivas) a tal grado que Yadier Molina, se tuvo que retirar más atrás del plato, para que se diera rienda suelta a todo lo que se estaba viviendo. ¡Todo un tipazo!