Para ningún mexicano resulta un misterio
que todo el territorio nacional es cementerio,
en donde el hampa
y sus redes delincuenciales
han sembrado el terror
y sentado sus reales.
Cuando pequeños,
jugando a bandidos y policías
queríamos ser los segundos
porque eran los "buenos",
Lamentablemente ahora en éstos, nuestros días,
a los excelentes "cuicos"
los echamos de menos.
Ciudades otrora tranquilas
como Zacatecas y Guanajuato
a merced de los cárteles
están desde hace buen rato;
¿Qué le pasa a esta decadente
y proterva sociedad?
¡Delincuentes duro disparando
y sólo viendo la autoridad!
r_munozdeleon@yahoo.com.mx