(CORTESÍA)
Llegar a la universidad no es fácil. Apenas uno de cada tres jóvenes que concluye satisfactoriamente la preparatoria accede a la educación superior, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El número es menor si nos enfocamos en las personas con alguna discapacidad. Esa es la razón de que algunas instituciones inviertan para que sus instalaciones sean adecuadas para todo tipo de necesidades.
Tal es el caso de la Universidad Tecnológica de Torreón (UTT), que desde hace una década ha redoblado esfuerzos para hacer que todas las personas, de tener el deseo, puedan estudiar una ingeniería y prepararse para el futuro.
Héctor Asael González Rodríguez forma parte de la universidad y ha tomado la batuta en los proyectos de inclusión. Es intérprete a lengua de señas y una de sus principales tareas es estar frente a los grupos, escuchar a los profesores y traducir con las manos lo que dicen para que los estudiantes con alguna discapacidad auditiva puedan aprender.
Pero no es lo único que ha hecho la UTT, pues sus edificios han sido transformados para que todos puedan acceder a ellos. Las modificaciones que se pueden identificar con mayor facilidad son aquellas hechas en favor de las personas con discapacidad visual, pues hay guías podotáctiles en los suelos, para que puedan caminar sin problemas; letreros en braille, para saber frente a qué edificio están, además de un laboratorio de tiflotecnología (del que González es responsable), que permite imprimir los materiales con relieve o en braille, además de amplificadores visuales.

También las ventanillas se han acercado más al suelo para que las personas de baja estatura o con discapacidad motriz puedan usarlas sin problema. Del mismo modo, todas las puertas se han vuelto automáticas, para no frenar el paso ni la independencia de ningún estudiante.
No todo, sin embargo, es cuestión de edificios e instalaciones. Otro de los ejes de la inclusión en la UTT es el trabajo, mediante charlas, que se hace con el personal, docente y administrativo, y el resto de alumnos de la institución, a fin de que puedan ser sensibles a las situaciones que viven sus compañeros.

Es común también que las personas con discapacidad tengan gastos que para otros serían extraordinarios. Con eso en mente, hay un plan de becas para que el alumno en este programa, sin importar su carrera, solo tenga que pagar su ficha y la inscripción.
La de Torreón es uno de los esfuerzos de las Universidades Tecnológicas por llevar la educación a más personas. En la región existe también, del mismo subsistema, la Universidad Tecnológica de la Laguna de Durango (UTLD), pionera en temas de inclusión en la región.
La Universidad La Salle Laguna (ULSA) es otra institución que ha buscado la manera de hacer más amigables sus instalaciones, con elevadores y guías podotáctiles.