EL PASANTE DE MEDICINA LE CONTÓ 14 CUCHILLADAS. LE HIZO LAS PRIMERAS CURACIONES Y LUEGO NOS LO ENTREGÓ.
-Llévenselo a Saltillo -nos dijo-. Pero dudo que llegue vivo.
Cuando llegamos no sabíamos si vivía o estaba muerto. El médico de guardia detectó un resto de vida en él. Lo hizo llevar al quirófano. Seis o siete horas esperamos su salida. Cuando el cirujano apareció nos dijo:
-Sigue vivo, pero no creo que dure mucho. No se vayan y avisen a sus familiares.
No nos fuimos. Llamamos a su familia; debían venir pronto. Vinieron. Vivió ese día. Y el otro. Y el siguiente. Al cuarto abrió los ojos y pidió un cigarro. Su esposa dijo:
-El muy cabrón.
Y comentó don Abundio:
-Mala yerba.
Vivió. Cambió de vida. Ahora es pastor o ministro de una iglesia, y predica haciendo profusión de citas evangélicas y bíblicas. Le preguntamos:
-¿Viste algo cuando estabas ya casi muerto?
-Sí -responde-. Los vi a ustedes y le pedí a Diosito que mejor me llevara ya con él.
Otra vez dice don Abundio:
-Mala yerba.
Y repite su esposa:
-El muy cabrón.
¡Hasta mañana!...