RECUERDO PERFECTAMENTE EL DÍA EN QUE LOS ÁNGELES SE AMOTINARON.
Los amotinados eran ángeles de la guarda. Fueron en manifestación con el Señor y le dijeron:
-Trabajamos de tiempo completo cuidando a los humanos, y sin embargo nosotros no tenemos quien cuide de nosotros. Te pedimos que a cada uno de nosotros nos pongas un ángel de la guarda. Si no atiendes nuestra demanda nos declararemos en huelga.
El Señor sabía que ahora más que nunca los hombres necesitan de un ángel de la guarda, de modo que accedió a la petición
Sucedió, sin embargo, que poco después los ángeles de la guarda que cuidaban a los ángeles de la guarda le exigieron al Señor que a cada uno de ellos le pusiera también un ángel de la guarda.
Aquello sería el cuento de nunca acabar. Así, el Señor decidió acabar con la institución del ángel de la guarda.
Ya no hay ángeles de la guarda.
Por eso estamos viendo lo que estamos viendo.
¡Hasta mañana!...