-SOY EL MEJOR COLOR.
Tantas veces dijo eso el color rojo que los demás colores se pusieron en huelga.
Paró el azul del cielo. El verde de la hierba y de los árboles paró. El amarillo del Sol se detuvo. El café del café ya no se vio. Cosa muy triste fue ver a las banderas sin más colores que el rojo. Todos los partidos políticos se volvieron rojos.
Al ver lo que por su soberbia había causado el color rojo enrojeció. Buscó a los demás colores, y a uno por uno les pidió perdón. Lo perdonaron todos, y todo volvió a ser como antes. Otra vez el cielo se pintó de azul cielo, y de verde la fronda de los árboles, y de amarillo de Van Gogh el Sol. Vi esta mañana mi café, y era café.
Ahora le preguntan al rojo:
-¿Cuál es el mejor color?
Responde:
-Todos.
¡Hasta mañana!...