(GUADALUPE MIRANDA)
Concluyó el Pre-Seminario 2022, en el que once jóvenes de la Comarca Lagunera de Coahuila y Durango, luego de vivir la experiencia durante una semana, decidieron aceptar e iniciarán su formación como futuros sacerdotes.
Será en el próximo ciclo escolar a iniciar en agosto, que los jóvenes darán inicio a su formación en el curso Introductorio en el Seminario de Torreón Santa María Reina. Cinco de ellos pertenecen a la Diócesis de Torreón y seis a la Diócesis de Gómez Palacio.
Fueron un total de 21 jóvenes los que participaron en el Pre-Seminario, que se desarrolló del 11 al 17 de julio. Durante el Pre-Seminario, los seminaristas que integran la pastoral vocacional acompañaron a los jóvenes en diferentes actividades, además se tuvo la visita de varios sacerdotes de ambas Diócesis para compartir su testimonio sacerdotal.
Jesús Sergio Fernández Pacheco, vicerrector del Seminario, informó que el pasado 18 de junio terminaron su formación 7 jóvenes, quienes se mantendrán a la espera de su fecha de ordenación por parte del obispo Luis Barraza.
"Concluyeron su primera etapa, después vendrá la ordenación, que es parte de su formación permanente, para toda la vida. De estos 7, dependiendo del señor obispo, que puede ser el próximo año, en próximos meses, cuando él pudiera darles fecha para la posible ordenación", explicó.
El vicerrector reconoció que hay un déficit de seminaristas y por ende de nuevos sacerdotes, situación que atribuye a diversos factores.
"Hay un déficit, estamos en esta problemática, escasez de vocaciones y de sacerdotes; por muchos factores, de alguna manera van influyendo en la decisión de los jóvenes, la vida sacerdotal no resulta atractiva debido a que no se presenta esta opción, de ingresar al Seminario", comentó el padre Fernández Pacheco.
Otra de las situaciones es que en las familias no existe esta cultura vocacional, en donde se pueda inculcar esa idea de formar parte de la Iglesia.
El vicerrector reconoció que la pandemia del COVID-19 que se ha vivido desde hace más de dos años, también ha mermado la presencia de los jóvenes en el seminario.
Prueba de ello, es que con los nuevos jóvenes, se estará contando con una población al interior del Seminario cercana los 50, los cuales se encontrarán distribuidos en las tres etapas: Curso Introductorio, Filosofía y Teología.