(EL SIGLO DE TORREÓN)
Este domingo 5 de noviembre se cumplen 19 años de la desaparición de Silvia Stephanie Sánchez-Viesca Ortíz en la ciudad de Torreón, Coahuila. Ante la “incompetencia, ineptitud, impunidad y corrupción” del Estado y de la Federación, sus padres Silvia y Óscar, iniciadores del Grupo de Víctimas por sus Desaparecidos en Acción (Vida), a partir de este día se instalarán urnas en distintos puntos de la Comarca Lagunera para que la sociedad, de manera anónima, aporte pruebas.
Las cajas de cartón con la fotografía de “Fanny” y de más de 200 personas desaparecidas, se colocarán durante una semana en tiendas de conveniencia, centros comerciales, iglesias, facultas de medicina, carnicerías, centrales de abastos y presidencias municipales de municipios como Torreón, Gómez Palacio, Lerdo, Francisco I. Madero y San Pedro de las Colonias. “¡Ayúdanos a encontrar! Si sabes algo, puedes dejar un mensaje aquí y nosotros buscaremos. Dios los bendiga”, es lo que se plasmó en las urnas.

“Definitivamente hemos visto que sigue sin suceder nada, no nada más para el caso de Fanny sino para los casos en La Laguna en donde no vemos un avance y le están apostando definitivamente a que sean los que están sacando de las fosas comunes y de lo que sale de las fosas clandestinas.
Nosotros vamos a seguir en pie de lucha, esperamos que la ciudadanía entienda que el dolor que se siente es enorme, que no para y que queremos encontrarlos. Como les digo, esto es por la incompetencia, la ineptitud, la impunidad y la corrupción que tiene nuestras autoridades, pueden tener mucha voluntad, pero los resultados no están llegando para nadie de nosotros”, dijo la señora Silvia. El Grupo Vida tiene documentados 220 casos de desapariciones de personas de la región lagunera de Coahuila y Durango.

DESAPARICIÓN
La última vez que se le vio a Fanny fue cuando iba caminando alrededor de las 20:30 horas entre la calle 28 y Matamoros de esta ciudad, un 5 de noviembre de 2004. Vestía playera con el escudo del colegio donde cursaba la preparatoria, pantalonera en color gris y franjas rojas delgadas en los costados y calzaba tenis en color negro.
Llevaba una mochila de peluche en forma de conejo en color rosa y al momento de su desaparición se reportó con tez blanca, ojos cafés, cejas pobladas, cabello castaño claro, complexión delgada y con una estatura de 1.65 metros. El caso de Silvia Stephanie es uno de los casos más emblemáticos de desaparición en la Comarca Lagunera y en el norte del país.