No es un secreto el que conforme a los usos y costumbres de la Presidencia caciquil, como legado de quienes se auto adjudicaron el mote de "Revolución triunfante" desde el Maximato hasta entrado el siglo XXI, una de las tendencias por parte de quien usurpaba la Presidencia de la República -ya fuera por la violencia o el fraude- era la muy tempranera y hasta oportuna designación del sucesor, poniendo sus miras en el Secretario de Gobernación; esto es, de quien se debía hacerse cargo del Ministerio del Interior del país en materia de estabilidad y seguridad pública.
En el presente, como parte de la campaña precoz en contra cualquier posibilidad de democracia al interior de la secta y partido personalista en el Gobierno, el Presidente López armó un montaje de simulación exterior para tratar de posicionar a quienes despectivamente ha denominado como sus "corcholatas" para disimular favoritismo doloso y evidente a nivel nacional.
Entre quienes se prestaron a esta farsa movidos por su propia ambición se trató de proyectar al tabasqueño y ex titular de la Secretaría de Gobernación Adán Augusto López; personaje torvo al que se atribuyen desde negocios multimillonarios por robo de gasolina hasta vínculos con el Crimen organizado en su Entidad.
En su vertiginoso ascenso al Poder, en su momento -sustituyendo con astucia a la anodina ex Ministra Olga Sánchez Cordero- López Hernández aprendió a jugar sus propias cartas tanto como a servir al Régimen, pasando de oficiar como un negociador silencioso hasta convertirse en funcionario público estridente a juicio de muchos. Desde entonces, quien hasta hace tres semanas despachaba como el segundo hombre del Presidente, su paisano, desde las oficinas de Bucareli pronto se convirtió en el blanco de una serie de críticas y señalamientos por sus exabruptos en público,-haciendo campaña para favorecer a candidatos de MORENA en diferentes Estados con aviones de las Fuerzas Armadas y hasta sugiriendo ante los medios que los militares vuelvan al Poder-estrategia que hasta hace algunos meses le brindó cierta visibilidad en su carrera personal por relevar a su paisano en la Silla Grande, mientras la seguridad interior del país (su responsabilidad) se desmoronaba.
Es cierto que había una deuda histórica de parte del Presidente hacia él ya que el padre de Adán Augusto se encargó de eliminar los archivos judiciales relacionados con la muerte del "hermano desconocido" del macuspano, durante la gubernatura de Enrique González Pedrero. Sin embargo, esa deuda al parecer ya se consideró pagada puesto que todo indica que este segundo López fue lanzado deliberadamente al ruedo como plan de contingencia para ayudar a la favorita del inquilino del Palacio a dividir el voto contra Ebrard.
Recientemente expuesto por el uso de aeronaves de la Secretaría de la Defensa Nacional para asistir al Informe de la Diputada chihuahuense Andrea Chávez-novia del mercenario español Abraham Mendieta-a la que se vincula sentimentalmente también con Adán Augusto, el tabasqueño no ha logrado rebasar el 14% de intención del voto, por lo que todo apunta a su vuelta como Secretario de Gobernación acotado y en cuya ausencia la sobrina favorita del Ejecutivo(Luisa María Alcalde), como suplente, se ha encargado de despedir y remover a todo su personal de confianza: hecho que apunta no solo una falta de apoyo sino retiro del mismo por parte de su paisano que hoy se quita la máscara y lo desecha de algún modo, sin dignidad, como algo menos que prescindible.