Los municipios de la Comarca Lagunera de Durango y Coahuila como Lerdo, Gómez Palacio y Torreón en su zona urbana y parte de la rural, la cual abarca áreas de Matamoros y Viesca recibirán a través del programa Agua Saludable para La Laguna (ASL), de acuerdo a lo proyectado, el 55 por ciento (%) del agua que actualmente se extrae para cumplir con la demanda de la población.
Lo anterior porque el cálculo que realizó la Comisión Nacional del Agua (Conagua) correspondiente al Proyecto de ASL se basa en la cantidad de agua que -en teoría- y basándose en la población de cada municipio sería suficiente para cumplir la demanda siempre y cuando se cumpliera con estándares altos de eficiencia en la conducción, es decir, que el desperdicio no fuera mayor al 25 por ciento, en cada municipio, algo que en la realidad no ocurre, pues en la mayoría de los municipios el desperdicio del agua potable por tuberías viejas ronda el 50 por ciento del líquido que se extrae.
El proyecto de ASL contempló, desde su origen, una partida de recursos para que los municipios pudieran renovar parte de sus tuberías pero hasta el momento no se ha ejercido.
Las obras grandes en la zona de Lerdo (Derivadora, Planta de Bombeo, líneas de conducción a la potabilizadora, a los megatanques, y otras de cruce) y las obras para mejorar la eficiencia en la conducción en los municipios pudieron ser realizadas a la par porque no se contraponen pero no fue así.
NO PODRÁN CANCELAR TODOS LOS POZOS
Sin recursos propios suficientes para renovar sus tuberías, y sin recursos federales suficientes asignados ya disponibles para obras que eviten el desperdicio de agua en las redes, los Ayuntamientos a través de los organismos operadores de agua no podrán cancelar todos los pozos que actualmente operan, por lo cual no son en vano las inversiones que realicen en nuevas perforaciones o en sistemas de ahorro de energía que apliquen para funcionamiento de los bombeos locales como los paneles solares.
La Conagua informó previamente al arranque de las obras de ASL que una vez funcionando serían cancelados entre 160 y 200 pozos en la región a cargo de los organismos operadores de agua, pero bajo las condiciones actuales no será así.
La cancelación total tampoco podrá ocurrir ni en 2023 ni en 2024 porque la necesidad de recursos para mejorar la eficiencia en el suministro -justificada ya ante la Conagua a través de proyectos específicos entregados para su revisión y en busca de autorización- superan por mucho la partida anunciada por el gobierno federal a través de ASL para este fin.