El 96 % de las 630 personas encuestadas por Save the Children para realizar el informe afirmaron que han experimentado un aumento en el costo de los alimentos. (SAVE THE CHILDREN)
La crisis alimentaria en el Sahel está teniendo un impacto "devastador" en los niños de Burkina Faso y Níger, ya que las familias no pueden adquirir alimentos debido al incremento de los precios, advirtió hoy Save the Children.
En un informe titulado "El impacto de la crisis alimentaria y nutricional en los niños de Burkina Faso y Níger", la ONG indicó que el 84 % de la población de las zonas más afectadas por el hambre en estos dos países de África occidental consume alimentos más baratos y menos nutritivos.
Además, el 57 % ha reducido el tamaño de las comidas y el 34 % se salta comidas durante un día entero, lo que provoca que más niños sufran desnutrición.
El aumento de los precios de los alimentos en Níger y Burkina Faso se debe a una combinación de factores, incluidos condiciones climáticas adversas como sequías e inundaciones, conflictos intercomunitarios, la amenaza yihadista y la guerra en Ucrania.
El 96 % de las 630 personas encuestadas por Save the Children para realizar el informe afirmaron que han experimentado un aumento en el costo de los alimentos.
Además, la preocupación por la seguridad, como consecuencia de la violencia armada, junto a la falta de alimentos están empujando a algunas familias a sacar a sus hijos de la escuela, lo que reduce sus posibilidades de retorno.
"La violencia armada tiene un impacto directo en la educación de los niños, especialmente en Burkina Faso, donde el 98 % de los encuestados describió la situación de seguridad como mala, muy mala e incluso catastrófica", indicó la ONG humanitaria en un comunicado.
"En Burkina Faso, el 84 % de los encuestados mencionaron ataques a escuelas y el 82 % a profesores", agregó.
Según la ONG, se calcula que 1.9 millones de niños menores de cinco años sufrirán en 2023 malnutrición aguda en Níger, de los cuales 430 mil padecerán desnutrición grave.
En Burkina Faso, se prevé que 400 mil niños menores de cinco años sufran malnutrición aguda y casi una cuarta parte de ellos padecerá la forma más grave de malnutrición.