(ARCHIVO)
Tres de cada cuatro empleadores a nivel mundial informan que tienen dificultades para encontrar el talento que necesitan (75%), cifra similar a la de 2022 y 2% menor a los resultados 2023.
En México el 68% de los empleadores reportan dificultad para encontrar el talento que necesitan,1 punto porcentual menos que en la última Encuesta de Expectativas de Empleo de ManpowerGroup.
Los puestos más buscados por los empleadores en México: tecnologías de la información y análisis de datos, ventas y marketing, atención al cliente y front office, operaciones y logística y administración, soporte y apoyo de oficina.
Los sectores que presentan mayor escasez de talento en México por arriba del promedio nacional son Tecnologías de la Información que reporta 79%, Bienes y Servicios de Consumo con 72% y Finanzas y Bienes Raíces con 69%, indicó Mónica Flores, presidenta de ManpowerGroup.
Las principales estrategias que están utilizando los empleadores para enfrentar la escasez de talento son flexibilidad de horarios (35%), de lugar de trabajo (32%) y aumento de salarios (28%) de acuerdo con la encuesta realizada a empleadores de todo el país.
La escasez de talento ha alcanzado niveles muy altos a partir de 2021, cuando llegó a 74%, en 2022 bajó a 65%, luego subió a 69% en 2023 y en 2024 la proyección es de 68% en el país.
La problemática es general en todas las empresas, de todos los tamaños.
De acuerdo a la encuesta, las nuevas habilidades blandas que buscan los empleadores en México son Colaboración y Trabajo en Equipo, Resolución de Problemas, Responsabilidad y Autodisciplina, Pensamiento Crítico y Análisis, Resiliencia y Adaptabilidad.
Los puestos más difíciles de encontrar en México son TI y Análisis de Datos, Ventas/Marketing, Atención al cliente/Front Office, Operaciones y Logística, Administración/Soporte y Apoyo en Oficina.
Los empleadores estiman que todas las habilidades técnicas tendrán que cambiar al menos en un 64% para adaptarse a prácticas más sostenibles. La encuesta indica que las competencias actuales en materia de sostenibilidad son las menos adecuadas para la transición ecológica.