Gerardo, de 48 años, abrió las llaves de gas del domicilio de su expareja y amenazó con prender fuego estando presentes sus tres hijos; fue detenido por elementos de la Policía Municipal de Gómez Palacio.
Un sujeto que abrió las llaves de gas del domicilio de su expareja y amenazó con prender fuego estando presentes sus tres hijos, fue detenido por elementos de la Policía Municipal de Gómez Palacio.
Los hechos ocurrieron cerca de las 2:30 horas de la madrugada del pasado viernes, en una vivienda ubicada sobre la avenida Bravo y la calle Ignacio de la Llave de Gómez Palacio.
Los elementos preventivos se encontraban en recorridos de vigilancia cuando fueron interceptados por un vehículo donde viajaba una mujer que les solicitó auxilio.
La mujer les indicó que estaba en llamada con su hija, la cual le comentó que su padre había entrado a la casa y que los tenía encerrados en un cuarto, además de que percibía un fuerte olor a gas.
Los agentes preventivos, de inmediato, se dirigieron al lugar y comenzaron a dialogar por una de las ventanas con el sujeto, quien fue identificado como Gerardo “N”, de 48 años de edad, mismo que amenazó con prender fuego si no se retiraban.
En el interior de uno de los cuartos, se encontraba los tres menores, una adolescente del sexo femenino, de 13 años de edad, y dos hombres de 10 y 4 años.
Después de algunos minutos de negociaciones, finalmente se logró convencer al hombre de dejar salir a sus hijos, quienes de inmediato fueron puestos a salvo sin que presentaran alguna lesión.
Posteriormente, tras solicitar la autorización para ingresar a la madre de los niños, los policías procedieron a realizar la detención del individuo.
Tras la lectura de derechos, se procedió a su traslado a las instalaciones de la Vicefiscalía General del Estado de Durango, Región Laguna, donde quedó a disposición del Agente Investigador del Ministerio Público, por los delitos que le resulten.
La parte afectada deberá acudir ante la instancia en mención para interponer la denuncia correspondiente sobre los hechos y que así se logre la judicialización del individuo.