(ESPECIAL)
Human Rights Watch (HRW) pidió este jueves que no se haga ninguna concesión a los talibanes en materia de derechos humanos durante la reunión internacional que se celebrará la próxima semana en Doha para abordar la situación en Afganistán.
La cita, impulsada por Naciones Unidas, reunirá a los enviados para Afganistán de varios países con el fin de coordinar sus políticas frente a los talibanes y discutir cómo responder a sus últimas medidas y a la situación de crisis que viven los afganos.
Según Patricia Gossman, directora adjunta de HRW para Asia, en Doha los enviados deben dejar claro su rechazo a las violaciones de los derechos de las mujeres y "mantener una línea firme de que solo una marcha atrás en las políticas opresoras abrirá la puerta a una mayor cooperación".
Aunque la ONU se ha apresurado a matizarlos, en los últimos días han salido de la organización mensajes confusos sobre la relación con el gobierno de facto de Afganistán: por un lado, la vicesecretaria general, Amina Mohammed, habló de posibles pasos para un reconocimiento internacional de los talibanes, mientras otras voces plantean la opción de que Naciones Unidas salga del país por el veto al trabajo de sus empleadas afganas decretado por Kabul.
"Tiene que haber una solución a medias entre la amenaza de una retirada total de la ONU y la zanahoria del reconocimiento", señaló Gossman
HRW lamenta a la división internacional que se está viendo, con potencias como China, Rusia y Japón que quieren que la ONU se centre en la ayuda humanitaria y la recuperación económica de Afganistán y otras como Estados Unidos, Francia y el Reino Unido con una postura mucho más firme sobre derechos humanos.
La ONG con sede en Nueva York subraya que las restricciones de los talibanes a las mujeres están siendo "catastróficas" y, por ejemplo, van a obligar a organizaciones como Naciones Unidas a elegir entre poner fin a sus programas de ayuda o negociar con los talibanes para continuar sin comprometer sus principios.