Si hacemos una cosa y la repetimos una y otra vez nos cansamos y, más que todo, nos aburrimos porque sentimos la necesidad de hacer algo distinto para poder avanzar en la vida. A esa repetición de actividades le llamamos rutina, que es una palabra que nos ha llegado del francés routine y la raíz es route que quiere decir ruta, camino. O sea que la rutina es seguir el mismo camino muchas veces, el que ya está muy recorrido y trillado.
Existen muchas palabras que usamos en el lenguaje cotidiano para comparar las cosas que nos rodean; le platicaré de algunas de ellas, pero antes, ya que nos referimos a lo trillado, ¿por qué le llamamos así? Pues porque el verbo trillar es separar el grano de la espiga de la paja, y para hacerlo, se usa un trillo, que es un instrumento con cuchillas de acero. Entonces, lo trillado es lo que se ha pasado muchas veces con el trillo, y en sentido figurado -obviamente- a alguna cosa que hemos dicho o hecho un montón de veces.
Y me regreso rápidamente "como de rayo" al tema de las comparaciones. Cuando dos cosas -o personas- tienen las mismas características, decimos que son iguales. Esta palabra "igual" nos viene del latín aequialis, que se usaba primeramente para indicar a personas que fueran de la misma edad y luego también a aquellas que tuvieran la misma forma y hasta rasgos parecidos. La raíz original de esta palabra es aequus que se refiere a una superficie llana -que puede ser un pedazo de tierra o el mar en calma- que es pareja y favorable. De ahí nace el concepto de igualdad y justicia, sobre todo en palabras donde podemos detectar claramente esta raíz como: equidad, equitativo, equivalente y muchas otras.
La palabra "idéntico" es otra que usamos con ese mismo sentido y ésta se deriva del sustantivo identitas que, sin mucho esfuerzo, nos damos cuenta de que se refiere a la identidad. Por lo general, nos referimos a la identidad como el conjunto de cosas que nos hacen diferentes a los demás, pero en la realidad es lo contrario: son las cosas que nos hacen iguales a los demás… porque para tener identidad debes compartir características con otras personas. ¡Qué extraña dualidad!
No me quiero ir sin mencionarle una palabra que ahora se utiliza mucho como muletilla y me refiero a la palabra "literal". "El restaurante estaba lleno, literal" o "Literal, de que me quedé sorprendido" son frases que escucho con frecuencia, usando a esta palabra como sinónimo de "en verdad". Entonces yo les comento a quienes lo hacen que "literal" quiere decir -literalmente- seguir las indicaciones al pie de la letra, o sea, que le hagas caso a lo que está escrito, por eso la palabra "literal" deriva del latín litteralis y littera quiere decir "letra".
Y literal, ya se me acabó el espacio, por lo que no me resta más que despedirme. Hasta luego.
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ME PREGUNTA José Jaime Hernández: "Quiero preguntarle sobre cuál es la expresión correcta entre las siguientes: '...en esa ocasión hubieron varios riesgos que se tuvieron que corregir' o '... en esa ocasión hubo varios riesgos que se tuvieron que corregir'"
LE RESPONDO: Lo correcto es "en esa ocasión hubo varios riesgos..." En todos los casos que se utilice el verbo haber para denotar la presencia de algo, se tiene que utilizar en tercera persona del singular: "hubo". En estos casos es incorrecto usar "hubieron". Este tipo de oraciones no tiene sujeto.
LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA: La libertad y la fraternidad son palabras, mientras la igualdad es un hecho. La igualdad debe ser la gran fórmula humana.