(EDUARDO RUÍZ / EL SIGLO DE TORREÓN)
Dolores Arzola acusa públicamente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por actos que considera negligentes; el primero por un mal diagnóstico a su hijo mayor y, el segundo, por la entrega de su tratamiento "a medias", lo que lo mantiene sin trabajar y ahora sin la prestación para atenderse en dicha institución, lo que lo pone en riesgo de morir, pues padece fibrosis quística.
La madre de Kevin Gabriel Andrade, ahora de 19 años de edad, comentó que durante su niñez su hijo siempre sufrió tos crónica producto de su enfermedad.
A la edad de 12 años fue internado en el IMSS debido a una pancreatitis y fue atendido gracias a la prestación de su padre. Aunque estuvo internado por varios días, no se le diagnosticó la enfermedad.
"Ese problema es un problema de nacimiento… siempre lo estuve tratando en el Seguro Social porque su tos era muy intensa, era crónica, y en el IMSS nunca se la diagnosticaron. Ahí me lo estaba tratando la alergóloga como si fuera alergia. Estuvo casi tres años recibiendo las vacunas y me lo mandaban hasta con el otorrino… puros diagnósticos erróneos.
Entonces eso es una negligencia médica que no se hayan dado cuenta en el Seguro Social de la enfermedad que mi hijo tenía", dijo molesta Dolores. La mujer explicó que la salud del menor no mejoró y, al contrario, se deterioraba día día, por lo que caminar largas distancias lo cansaba y el aire no le alcanzaba.
Dolores acudió con un médico particular para que le dijera qué era lo que pasaba con su hijo. "Fui al Hospital Ángeles y me dijeron que el padecimiento de mi hijo era fibrosis quística".
La fibrosis es una enfermedad que provoca la acumulación de moco espeso y pegajoso en los pulmones, el tubo digestivo y otras áreas del cuerpo. Es una enfermedad potencialmente mortal.
Para costear su tratamiento Kevin comenzó a trabajar ya que cada caja de la Alfa Dornasa (que requiere para mejorar su calidad de vida), tiene un costo de entre 8 mil y 9 mil pesos.
Sin embargo, en el tiempo que trabajó nunca recibió su tratamiento completo por parte del IMSS. Aunque el médico que lo diagnosticó en la clínica privada lo atendió en el Hospital de Alta Especialidad del IMSS número 71, siempre le prescribió medicamento para tres meses, pero ahí solo le podían dar para un mes, por lo que para los dos meses restantes el médico familiar debía expedir la receta para el medicamento; no obstante, nunca fue posible obtenerlo por el tiempo indicado.
"En la Clínica 71 lo veían cada tres meses, le daban un tratamiento para un mes, que son cinco cajas de Alfa Dornasa, pero le duran solo un mes porque él se pone nebulizaciones con una ampolleta diaria, entonces los otros dos meses que iba a la Clínica 16 nunca me lo han dado porque no hay o porque el sistema no los deja… me traen con puras vueltas y con puras mentiras", comentó.
Ante tal situación Kevin dejó de trabajar pues su salud comenzó a deteriorarse nuevamente.
Aunque Dolores interpuso una queja en el IMSS nunca se atendió, por lo que siempre mantuvo su tratamiento "a medias".
Ante tal panorama y sobre todo por el deterioro que sufre su hijo, ya que desde hace tres meses no recibe su medicamento y no cuenta con los medios para comprarlos por fuera, da a conocer el caso de su hijo.
"El llamado es porque yo quiero que llegue a quien tenga que llegar para que me solucionen el problema de mi hijo. Lo único que quiero es que cuando empiece a trabajar que le surtan el medicamento como es… que se lo den", pidió Dolores, quien también lanzó un llamado a los empresarios para que puedan darle una oportunidad de trabajar en alguna actividad que no requiera de esfuerzo físico mientras recibe su tratamiento que lo hace tener fuerza y, sobre todo, evitaría que esté en riesgo de morir.
19 añosde edad tiene Kevin, joven lagunero que padece fibrosis quística.
