Se puede disminuir el impacto que genera el Parkinson para que los pacientes cuenten con una mejor calidad de vida.
Aunque la enfermedad del parkinson no se puede prevenir al 100 por ciento, existen factores neuroprotectores que ayudan a retrasar su impacto, por lo que es importante integrarlos a la vida cotidiana, como ejercicio físico, dieta balanceada, tratamiento de otras enfermedades crónicas y controlar el estrés, recomendó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El parkinson es un trastorno neurodegenerativo que se presenta a partir de los 60 años, aunque también existe una forma de inicio temprano o juvenil y su detección temprana es crucial para mejorar la calidad de vida de los pacientes y limitar la invalidez.
Los síntomas iniciales suelen ser "no motores", es decir, no relacionados con el movimiento, y pueden preceder muchos años antes a síntomas como la rigidez, temblor, lentitud (bradicinesia). Algunos de ellos son: estreñimiento, hiposmia (disminución del olfato), trastornos del sueño (insomnio, trastorno conductual del sueño REM), depresión, ansiedad, alteraciones urinarias (nicturia, incontinencia) y disfunción sexual.
La especialistas IMSS hacen el llamado a acudir a valoración médica en el primer nivel de atención para que los pacientes sean referidos con un equipo multidisciplinario y poder atender oportunamente la enfermedad mediante tratamiento farmacológico o Deep Brain Stimulation (DBS), que consiste en implantar electrodos en núcleos cerebrales que se encargan de modular el movimiento y mejora la sintomatología.
Se indicó que el pronóstico para la vida es bueno cuando se recibe tratamiento oportuno, y la calidad de vida de los pacientes dependerá del apego que tenga a su rehabilitación, estilo de vida y control de enfermedades crónicas preexistentes, como diabetes e hipertensión.
Por último, se resaltó que, el IMSS cuenta con 357 neurólogos especialistas, quienes en 2022 atendieron 34 mil 200 consultas relacionadas con la enfermedad.